El polista aterrizó en la capital argentina en medio del escándalo por su ruptura con Carolina Ardohain. Su silencio ante las cámaras generó diversas reacciones.
Martín Pepa llegó a Buenos Aires en medio de la controversia por su separación de Carolina Ardohain, más conocida como Pampita. A su arribo al aeropuerto, el empresario fue interceptado por movileros del programa LAM (América TV), quienes buscaban obtener sus primeras declaraciones tras las versiones de una supuesta «tortura telefónica» y el hartazgo del polista.
Sin embargo, Pepa optó por el silencio: con la mirada fija y paso firme, se dirigió directamente a un vehículo que lo esperaba, ignorando las preguntas de la prensa. Esta actitud fue criticada por el panel del programa, donde algunos lo calificaron de maleducado por no tener un gesto de cortesía luego de meses de exposición mediática junto a la conductora.
Más allá del mutismo de Pepa, la periodista Yanina Latorre reveló detalles de la ruptura. Según su versión, Pampita se habría negado a aceptar el final de la relación, impulsada por la ilusión de mantener el vínculo. En ese contexto, se filtró que la modelo le habría «mendigado» por teléfono ante la distancia de él, quien ya instalado en Londres retomaba contacto con una mujer de su pasado.
La frustración de Carolina habría escalado hasta que, según fuentes cercanas, «se le saltó la cadena» y terminó insultándolo a través de múltiples llamados y mensajes. Por su parte, el entorno de Martín Pepa asegura que la familia del polista celebra la separación, considerando que el vínculo nunca se consolidó y señalando a Pampita como una persona «muy absorbente» para el estilo de vida de Martín.

