Un tribunal federal de Arizona sentenció a la mujer de 64 años, conocida como ‘Doña Lupe’, por liderar una red que facilitó el paso ilegal de miles de personas desde la frontera con México.
La justicia de Estados Unidos sentenció este miércoles a 11 años de prisión a Ofelia Hernández Salas, también conocida como ‘Doña Lupe’ o ‘La Güera’, por su rol en una ‘prolífica’ red de tráfico humano que operó durante años en la frontera entre México y EE.UU. La condena fue dictada por un tribunal federal de distrito en Arizona, según informó el Departamento de Justicia de EE.UU.
Junto a sus cómplices, Hernández Salas facilitó el paso ilegal de miles de personas procedentes de varios países, de acuerdo con la acusación formal. Originaria de Guerrero, aunque operaba desde Mexicali, en el estado fronterizo de Baja California, cobraba decenas de miles de dólares por cruce y además asaltaba a los propios migrantes que pagaban por sus servicios, sostiene la acusación.
Según el gobierno estadounidense, su organización habría contado con la protección del cartel de Sinaloa. La mujer de 64 años fue arrestada en México en marzo de 2023 por efectivos de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) de Baja California, a petición del gobierno de EE.UU. y la Interpol. Durante la redada, llevada a cabo en una vivienda de la colonia Zacatecas en Mexicali, fue también detenido Raúl Saucedo Huipio, considerado su principal cómplice.
Ambos detenidos se declararon culpables del cargo de conspiración para traer extranjeros a EE.UU. y de tráfico de personas para ganancia financiera personal. Saucedo Huipio está pendiente de sentencia. ‘El tráfico trasnacional de personas representa una amenaza directa a nuestra seguridad nacional’, declaró el vicefiscal general A. Tysen Duva, de la División Criminal del Departamento de Justicia de EE.UU., en un comunicado.
De acuerdo a la acusación, los clientes de la red de Hernández Salas provenían de México y Centroamérica, pero también de países como Bangladesh, Yemen, Pakistán, India, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Rusia o Egipto. Una vez cumplida su condena, quedará sujeta a deportación, señala el Departamento de Justicia.

