Gabriel Batista, de 59 años, fue hallado sin vida en el estómago de un cocodrilo del Nilo luego de ser arrastrado por la crecida del río Komati en Komatipoort.
El pasado lunes, fuertes tormentas azotaron la zona de Komatipoort, Sudáfrica, provocando el desborde del río Komati. Como consecuencia, se reportó la desaparición de Gabriel Batista, un respetado hotelero de 59 años, quien fue encontrado dentro de un cocodrilo.
Según las primeras informaciones, el empresario intentó cruzar la crecida a bordo de una camioneta Ford Ranger, pero la fuerza del agua lo arrastró. Tras días de búsqueda con drones y helicópteros, su camioneta fue localizada vacía. El giro ocurrió cuando un equipo aéreo divisó un cocodrilo del Nilo con un bulto sospechoso en el abdomen.
Las autoridades abatieron al animal y, al abrir su estómago, confirmaron la presencia de restos humanos que coincidían con la descripción de Batista. En redes sociales circuló la imagen de un helicóptero trasladando al cocodrilo colgado de una cuerda. Johan Potgieter, el policía que descendió con una soga para capturar al reptil, declaró: “Este ejemplar no se movía bajo el sol y mostraba signos de haber comido recientemente, con el estómago lleno”.
El río Komati es conocido por la presencia de grandes cocodrilos, y las autoridades advierten sobre el peligro de intentar cruzar zonas inundadas.

