La cultura, la diáspora y la forma de comunicarse influyen en la aceptación de las notas de voz. Mientras en México e India son un éxito, en Reino Unido la mayoría las rechaza.
Un día de agosto de 2013, WhatsApp, la aplicación de mensajería ahora propiedad de Meta, presentó las notas de voz. Trece años después, recibir un audio de 10 minutos de un amigo es una experiencia que algunos adoran y otros detestan.
En lugares como India, México, Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos, las notas de voz están casi igualando la popularidad de los mensajes de texto. Por el contrario, en Reino Unido no han logrado consolidarse. Una encuesta de YouGov publicada este mes reveló que solo el 15% de los británicos se comunica mediante notas de voz con regularidad. En 2024, YouGov descubrió que Reino Unido era el país más reacio a las notas de voz entre 17 naciones.
¿Por qué generan tanta controversia? Expertos consultados por BBC explican que las notas de voz pueden transmitir mayor carga emocional. Un estudio de 2011 de la Universidad de Wisconsin-Madison mostró que escuchar la voz de un ser querido reduce el cortisol y aumenta la oxitocina. Sin embargo, el psicólogo Seth Pollak cree que una nota pregrabada tendría menos impacto que una llamada en vivo.
Por otro lado, Jessica Ringrose, catedrática de sociología del University College de Londres, señala que los británicos son más reservados emocionalmente, lo que los hace menos propensos a enviar audios largos. En cambio, en culturas como la mexicana o india, la comunicación performativa y expresiva favorece el uso de notas de voz.
La diáspora también juega un papel: quienes mantienen contacto frecuente con familiares en otros países suelen adoptar esta herramienta para sentirse más cerca. Así, el fenómeno refleja diferencias culturales profundas en la forma de relacionarse.

