El partido de vuelta de la Copa Libertadores terminó con un saldo de tensión y enfrentamientos entre jugadores de Cruzeiro y Boca Juniors, luego de una polémica expulsión y un gol sobre el cierre.
En Belo Horizonte, el encuentro entre Cruzeiro y Boca Juniors por la Copa Libertadores tuvo un desenlace más allá del resultado deportivo. Sobre el final del partido, tras el pitazo del árbitro Esteban Ostojich, se desataron incidentes entre varios jugadores.
El primer hecho polémico ocurrió al cierre del primer tiempo, cuando el árbitro expulsó a Adam Bareiro por doble amarilla, decisión que generó controversia. En el complemento, el equipo brasileño aprovechó la ventaja numérica y logró un gol en los minutos finales que definió la clasificación.
Una vez finalizado el encuentro, Leandro Paredes fue a encarar a Matheus Pereira, señalado como el iniciador de las provocaciones. Rápidamente se sumaron otros jugadores de Boca como Ayrton Costa, Lautaro Blanco, Leandro Brey y Marcelo Weigandt. Del lado de Cruzeiro, los futbolistas armaron un cerco para proteger a su número 10. La situación escaló con corridas y empujones, hasta que cuerpos técnicos y personal de seguridad lograron calmar los ánimos.
Las imágenes del incidente ya circulan en redes y serán evaluadas por la Conmebol, que podría aplicar sanciones a los involucrados.

