Un nuevo estudio de Conflict Insights Group señala la participación de combatientes colombianos respaldados por Emiratos Árabes Unidos en la toma de la ciudad sudanesa, hechos calificados como crímenes de guerra por la CPI.
Un informe del grupo de análisis de seguridad Conflict Insights Group (CIG) ha revelado la presunta participación de una red de mercenarios colombianos en la captura de la ciudad de El Fasher, en el oeste de Sudán, por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) el año pasado. Según la investigación, estos combatientes habrían recibido respaldo logístico de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), aunque Abu Dabi ha negado reiteradamente cualquier vínculo con las RSF.
El estudio utilizó datos de rastreo de teléfonos móviles, seguimiento de vuelos, imágenes satelitales y redes sociales para documentar el desplazamiento de más de 50 dispositivos pertenecientes a mercenarios colombianos desde Colombia hasta bases en los EAU y luego a zonas de conflicto en Sudán. En particular, se detectaron conexiones a redes wifi con nombres como “ANTIAEREO” y “ATACADOR” en áreas controladas por las RSF.
El director del CIG, Justin Lynch, afirmó que “esta es la primera investigación en la que podemos probar con certeza la participación de los EAU” y que “la magnitud de las atrocidades y el asedio en El-Fasher no se habrían producido sin las operaciones con drones que proporcionaron los mercenarios”. La caída de la ciudad estuvo acompañada de actos que el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) calificó como crímenes de guerra y de lesa humanidad, y que investigadores de la ONU describieron con “características de genocidio”.
El presidente colombiano Gustavo Petro ya había calificado el año pasado a estos mercenarios como “espectros de la muerte” y señaló que su reclutamiento constituye una forma de trata de personas. Por su parte, los Emiratos Árabes Unidos han rechazado las acusaciones calificándolas de “falsas e infundadas”.

