La Organización Mundial de la Salud actualiza sus recomendaciones sobre el consumo de huevo, detallando beneficios nutricionales y cantidades sugeridas según el estado de salud de cada persona.
El huevo se ha consolidado como un pilar fundamental de la nutrición moderna gracias a su densidad de nutrientes y su enorme versatilidad en la cocina. Ya sea preparado de forma simple, cocido o revuelto, o como ingrediente clave en tartas, soufflés y ensaladas, este alimento es una fuente excepcional de proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales esenciales.
Ante su popularidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una guía para aclarar dudas sobre su impacto en el corazón y los niveles de colesterol. Para las personas que gozan de un buen estado de salud general, la recomendación es clara: es posible consumir hasta siete huevos por semana, un promedio de uno por día, sin que esto represente un peligro para las arterias. No obstante, este número puede elevarse si la persona mantiene una rutina de actividad física intensa.
En cambio, para aquellos que presentan niveles de colesterol por encima de lo normal, la sugerencia se ajusta a un consumo de entre tres y cuatro unidades semanales, buscando un equilibrio que aporte nutrientes sin comprometer la salud cardiovascular.
Más allá de la frecuencia, la OMS subraya que el huevo ofrece ventajas que impactan directamente en el bienestar diario. Debido a su alto contenido proteico, es un alimento clave para la construcción y el mantenimiento de la masa muscular, además de ser altamente saciante, lo que ayuda a controlar el peso al reducir el apetito entre comidas. Asimismo, su aporte de vitaminas y minerales favorece los niveles de energía general.
El informe resalta que, siempre que se combine con una dieta baja en grasas trans y saturadas, el huevo no aumenta significativamente el riesgo de enfermedades del corazón en adultos sanos. Sin embargo, los expertos recuerdan que cada organismo es único. Es por esto que la recomendación final es siempre realizar una consulta con un profesional de la salud, quien podrá evaluar el caso particular de cada paciente y determinar las cantidades ideales de acuerdo con su perfil metabólico y estilo de vida.

