El Parque General San Martín fue escenario de un encuentro histórico: la Lepra y el Lobo volvieron a enfrentarse en la máxima categoría del fútbol argentino tras 44 años.
Este domingo 26 de abril de 2026, el estadio Bautista Gargantini fue testigo de un nuevo capítulo del Superclásico Mendocino entre Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima, que regresó a la Primera División del fútbol argentino después de más de cuatro décadas. El último antecedente en la elite databa del Nacional de 1982, cuando igualaron 2-2 y luego la Lepra ganó 2-0.
El encuentro generó una atmósfera única en el Parque General San Martín, con hinchas que llegaron desde temprano para vivir la rivalidad histórica. La Lepra llega con un presente destacado en el Torneo Apertura y la Copa Libertadores, mientras que el Lobo intenta dar el golpe en un momento de alza.
La delegación de Gimnasia y Esgrima arribó al estadio a las 13.25, encabezada por su presidente Fernando Porretta. El operativo de seguridad, a cargo del Ministerio de Seguridad y Justicia, incluyó 245 efectivos dentro del estadio y 50 en las inmediaciones, con cortes de tránsito y controles desde horas antes. Las puertas se abrieron a las 13.
El clásico no se jugaba en este escenario desde 2015, cuando Independiente Rivadavia se impuso 4 a 2. El regreso a Primera fue posible tras el ascenso de la Lepra en 2023 y el del Lobo en 2025.

