Si al cocinar costeletas aparece una espuma blanca, no hay motivo de alarma. Te explicamos por qué ocurre y cómo elegir la carne fresca.
Las costeletas son una de las comidas más sabrosas al momento de cocinar carne. Sin embargo, hay algo que suele preocupar a quienes las preparan: cuando de la carne sale una espuma blanca. ¿Qué significa eso?
El hecho de que salga espuma de una costeleta mientras se cocina no es algo que pase siempre, pero sí ocurre en varias oportunidades y no todos conocen el motivo. Muchas personas se preocupan pensando que esa espuma es una señal de que la carne está en mal estado. Por suerte, esto no es así.
En realidad, la espuma que aparece al cocinar costeletas es agua mezclada con proteínas y grasas que, al calentarse, se libera en forma de espuma durante la cocción. En esto también influye la sal utilizada. Si bien se puede evitar la formación de espuma cocinando a mayor temperatura o agregando la sal al final, hay que tener en cuenta que no está mal que aparezca, ya que se trata de una reacción natural y no hay motivos para preocuparse al momento de comer la costeleta cocinada.
Al elegir costeletas, es importante considerar algunos puntos para asegurarse de que estén frescas y sabrosas. La costeleta debe tener un color rojo vivo y su grasa debe ser blanca. Además, al tocarla, la carne debe sentirse firme. Por el contrario de lo que muchos piensan, si está blanda es una mala señal, porque podría no ser fresca. También hay que tener en cuenta el olor: si el aroma es desagradable, es otra señal de que la costeleta podría estar en mal estado.

