El club portugués decidió no recurrir la suspensión de seis partidos impuesta al argentino Gianluca Prestianni tras el incidente con Vinícius Jr en la Champions League.
El episodio entre Gianluca Prestianni y Vinícius Jr que recorrió el mundo desde aquel 17 de febrero, en el cruce entre Benfica y Real Madrid por la Champions League, tuvo un desenlace inesperado. A poco más de dos meses de aquel episodio, la UEFA hizo efectivo el castigo para el jugador de la Selección argentina.
El viernes pasado, el Comité de Control, Ética y Disciplina del organismo europeo emitió un comunicado oficial donde confirmó una suspensión de seis partidos para el ex Vélez. Sin embargo, la pena no fue aplicada por racismo, tal como había acusado el crack brasileño, sino por una “conducta discriminatoria homófoba”. En su descargo ante la UEFA, el extremo de 20 años aseguró que al taparse la boca le había dicho «maricón» y no «mono», como acusó el delantero del Real Madrid.
En Benfica entendieron que no había demasiado margen para discutir el fallo contra Prestianni. Por eso optaron por no avanzar con una apelación y dar por cerrada la situación desde el plano legal, aunque el impacto deportivo ya está en marcha. Una de las seis fechas ya fue cumplida en la revancha disputada en el Santiago Bernabéu. Ahora le quedan cinco partidos de suspensión, aunque tres de ellos quedaron en suspenso durante un período de prueba de tres años, sujeto a que haya reincidencia.
La historia podría sumar otra polémica: la UEFA solicitó que la FIFA extienda el castigo a nivel global, lo que podría impactar de lleno en la Selección argentina. Prestianni pelea por un lugar en la lista de Lionel Scaloni y, si el pedido avanza, podría perderse los primeros partidos de una eventual convocatoria para la Copa del Mundo.

