Un estudio de la Universidad de Cambridge revela que los macacos del Peñón han desarrollado este comportamiento para aliviar malestares digestivos causados por los aperitivos que reciben de los visitantes.
Una investigación de la Universidad de Cambridge sugiere que los monos de Gibraltar han aprendido a ingerir tierra para mitigar los malestares estomacales provocados por el consumo de comida basura que obtienen de los turistas. Los alimentos como chocolate, patatas fritas o helados, aunque atractivos para los primates, tienen efectos digestivos negativos para ellos.
El estudio, liderado por el antropólogo biológico Sylvain Lemoine, observó que algunos de los aproximadamente 230 macacos que habitan el Peñón y tienen contacto frecuente con visitantes consumen tierra con mayor asiduidad, un comportamiento que se intensifica durante la temporada alta turística.
Los científicos consideran que la ingesta de tierra podría actuar recubriendo el intestino, limitando la absorción de compuestos nocivos y aportando minerales y bacterias ausentes en los aperitivos humanos. «Creemos que los macacos comenzaron a ingerir tierra para proteger su sistema digestivo frente a la naturaleza altamente energética y baja en fibra de estos alimentos», indicó Lemoine.
El experto explicó que los alimentos de origen turístico son «extremadamente ricos en calorías, azúcar, sal y productos lácteos», a los que estos primates son intolerantes. La investigación señala que este comportamiento, probablemente adquirido por aprendizaje social, es funcional y cultural, similar al uso de herramientas en otros primates, pero impulsado por la proximidad humana.
Según el estudio, se registró un promedio de 12 episodios de ingesta de tierra a la semana en la población de monos, observándose en tres casos que el animal consumió tierra inmediatamente después de haber ingerido comida proporcionada por turistas.

