El índice de morosidad en los hogares argentinos superó el 11% en febrero, marcando la decimosexta suba mensual consecutiva, según datos oficiales y privados.
La morosidad en las familias continúa en alza y alcanzó un máximo histórico en febrero, superando el 11%, según los últimos datos oficiales. La irregularidad en los créditos sigue una tendencia ascendente mes a mes.
De acuerdo con estimaciones de la consultora 1816, basadas en datos de la Central de Deudores del Sistema Financiero (CENDEU) del Banco Central (BCRA), la mora en los hogares se ubicó en 11,2% en febrero, el nivel más alto desde 2004. Esto representó un aumento de 0,6 puntos porcentuales respecto a enero, cuando el indicador fue del 10,6%. Este dato marca, a su vez, la decimosexta suba consecutiva en el índice de atraso de pago.
En contraste, el incumplimiento de pago en el entorno empresarial se mantiene bajo, en torno al 2,9%. En el total del sector privado, la morosidad pasó del 6,4% al 6,7% en el mismo período.
Los créditos no bancarios también muestran cifras preocupantes. En este segmento, la mora en los hogares alcanzó el 30% en febrero, más de 2 puntos porcentuales por encima del mes anterior. Plataformas como Mercado Pago registraron una morosidad del 14,7% en el último año, según cifras de enero, mostrando un salto significativo respecto al 5,5% previo. Distintos informes privados indican que, en las entidades financieras no bancarias, la morosidad puede escalar hasta el 36% en los casos más críticos.
En declaraciones recientes, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió al endeudamiento señalando que «en la mayoría de los países del mundo, la gente vive con deuda. Lo que pasa es que las honra». Si bien no profundizó sobre el aumento específico de las moras, expresó que el endeudamiento «no es un problema» y que «no es razonable que vos tengas que pagar todo en efectivo».

