En el marco de la celebración global, Bodega Kaiken presenta una línea limitada que explora la diversidad del Malbec mendocino a través de tres vinos de distintas zonas de la provincia.
Cada 17 de abril se celebra el Día Mundial del Malbec, la cepa insignia argentina y una de las grandes embajadoras del vino nacional en el mundo. En este contexto, Bodega Kaiken invita a recorrer la diversidad del malbec a través de su línea Aventura, una colección de partida limitada que pone el foco en el origen.
La línea Aventura reúne tres malbec 100% provenientes de distintas zonas de Mendoza —Los Chacayes Norte, Los Chacayes Sur y el Valle de Canota—, elaborados bajo el mismo método de vinificación y sin paso por madera, para poder expresar sin interferencias las particularidades de cada terroir. Una forma concreta de entender cómo una misma variedad puede dar resultados completamente distintos según su lugar de origen.
“Trabajamos los tres vinos con exactamente la misma vinificación, sin madera ni intervenciones que puedan enmascarar el carácter del lugar. El resultado fue contundente: cada Malbec desarrolló un perfil sensorial propio, determinado por el terroir de origen”, afirma Juan Pablo Solís, enólogo de Bodega Kaiken.
Los vinos que integran el estuche fueron elaborados bajo un mismo método: fermentación con levaduras nativas, crianza de 12 meses en cubas de concreto cilíndricas y sin paso por barrica, con el objetivo de potenciar la expresión genuina de cada origen.
Malbec Los Chacayes Sur: Proviene del sector sur del mismo valle, sobre suelos pedregosos más profundos. Presenta fruta roja fresca, buena concentración y taninos sedosos. El clima, de noches frías y gran amplitud térmica, marca su vivacidad.
Malbec Los Chacayes Norte: Elaborado en la ribera norte del arroyo Grande, en Los Chacayes (Valle de Uco), a 1.250 metros sobre el nivel del mar. Se destaca por su acidez, taninos firmes y notas florales. El suelo, de cantos rodados y carbonato de calcio, influye en su perfil mineral.
Malbec Valle de Canota: Elaborado en una zona precordillerana ubicada a 35 km de la ciudad de Mendoza, próxima a la Reserva Natural Villavicencio. Es un malbec de suelos secos y pedregosos, con perfil frutado y taninos suaves.

