El tercer fin de semana largo del año registró un crecimiento del 5,6% en la cantidad de viajeros a nivel nacional, aunque con estadías más cortas y un gasto más moderado. Mendoza recibió a más de 67 mil turistas y logró una ocupación hotelera promedio del 82%.
Durante la Semana Santa 2026, el movimiento turístico en Argentina movilizó a 2.852.256 personas, según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Esto representa un incremento del 5,6% en comparación con el mismo período de 2025. Sin embargo, el gasto total registró una baja real del 18,9%, reflejando un contexto económico que influyó en las decisiones de viaje.
Los datos indican una tendencia hacia escapadas más breves y cercanas. La estadía promedio a nivel nacional fue de 2,6 noches, un 16,1% menor que el año anterior. El gasto promedio diario por turista se situó en $108.982, con una caída real del 8,4%.
Entre los destinos más concurridos se destacaron los polos tradicionales como Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mar del Plata, la Ciudad de Buenos Aires y Mendoza, junto con un fuerte movimiento en provincias del norte como Jujuy y Tucumán.
El desempeño de Mendoza
La provincia de Mendoza consolidó su atractivo durante el fin de semana largo, recibiendo a 67.211 turistas. La ocupación hotelera promedio alcanzó el 82% a nivel provincial, generando un impacto económico directo estimado en $18.600 millones.
La estadía promedio en la provincia fue de tres días, con un gasto diario por visitante de $92.412. La oferta enoturística, la gastronomía, las actividades al aire libre y la agenda cultural y religiosa fueron los principales atractivos.
La distribución del movimiento turístico fue amplia: el Gran Mendoza registró una ocupación del 90%, Potrerillos del 92%, y la zona de Ruta 82 y Cacheuta del 88%. Destinos del sur provincial, como San Rafael y sus villas, mostraron un 78% de ocupación. También hubo actividad en Uspallata, el Valle de Uco (Tupungato, Tunuyán, San Carlos), General Alvear, Malargüe y la Zona Este.
El informe de CAME concluye que, a nivel nacional, se observó un perfil de turista más prudente, que priorizó controlar gastos y buscó alternativas accesibles, sosteniendo la actividad principalmente por el volumen de viajeros y la diversidad de propuestas en todo el país.

