La tercera fecha del campeonato de Fórmula 1 en el circuito de Suzuka dejó un sabor amargo para el representante argentino, Franco Colapinto. Una vez más, la intervención del Safety Car truncó una actuación que apuntaba a la zona de puntos, relegando al piloto de Alpine a la decimosexta posición final.
Una estrategia truncada por el incidente
Colapinto había partido desde la decimoquinta posición y logró avanzar en las primeras vueltas, superando a rivales como Gabriel Bortoleto para colocarse en el puesto 13. Siguiendo la estrategia de la mayoría del pelotón, el argentino ingresó a boxes en la vuelta 17 para cambiar a neumáticos duros, buscando un ‘undercut’ sobre sus competidores directos.
Sin embargo, la carrera dio un vuelco inesperado pocas vueltas después. Oliver Bearman, piloto de Haas, perdió el control de su monoplaza en la curva Spoon mientras intentaba adelantar a Colapinto, impactando contra las barreras. Este accidente, del que el inglés salió ileso salvo por una contusión en la rodilla, provocó la salida del auto de seguridad.
La ventaja que se convirtió en desventaja
El momento del incidente resultó particularmente desfavorable para el mendocino. Aquellos que aún no habían realizado su parada, como su compañero de equipo Pierre Gasly, aprovecharon para entrar a boxes sin perder tiempo, obteniendo una ventaja decisiva. Colapinto, en cambio, ya había realizado su parada y quedó atrapado detrás de autos más lentos, como el Williams de Carlos Sainz, un piloto conocido por su habilidad defensiva.
«Estoy cansado de ver el Williams. Tengo unas ganas de ganarle», declaró Colapinto con una mezcla de humor y frustración en el circuito japonés, refiriéndose a que su ingeniero de la temporada pasada ahora trabaja para ese equipo.
Análisis y mirada al futuro
Al evaluar su desempeño, el piloto de 22 años destacó su buena salida y el ritmo mostrado. «Hice una muy buena largada, avancé. Luchamos fuerte. Iba más rápido que Lawson, pero no pude hacer mucho. Entré para hacer el undercut, salió el safety car y después él terminó noveno. Viendo cómo terminó él y que nuestro ritmo era mejor, es una pena porque estábamos ahí para pelearle los puntos», analizó.
La conclusión del argentino fue clara: «En general, fue otra carrera que nos comprometió mucho el safety car». Ahora, el campeonato entra en un receso de cinco semanas antes del Gran Premio de Miami, un tiempo que Alpine y Colapinto utilizarán para analizar y mejorar. «Hay un break para entender un par de cosas y mejorar en lo que nos falta», señaló, apuntando a reducir la diferencia de rendimiento con su compañero Gasly en ciertos momentos del fin de semana.
Con la mente puesta en la próxima cita, Colapinto se despidió con un mensaje de esperanza para sus seguidores, anticipando una posible exhibición en Argentina durante el mes de abril. La temporada, aún joven, deja al piloto con la sensación de que los puntos están al alcance, pero la fortuna no ha estado de su lado en estas primeras carreras.

