Lunes, asamblea de trabajadores de Lustramax en el galpón de la planta de Tortuguitas. La empresa anunció varios despidos e intentó impedir el ingreso a algunos de esos trabajadores. “Acá llegó la Policía junto con Recursos Humanos”, arranca el video que horas después circulará por redes y medios. Quien graba es uno de los laburantes. “Quieren intimidarnos en este momento en que lo único que estamos reclamando es la reincorporación de los trabajadores, que nos paguen el aguinaldo adeudado, las obras sociales atrasadas y el bono acordado a fin de año”, detalla.
Mientras se lo escucha, al fondo de la imagen, contrastando con el resplandor solar que se cuela desde el portón, se recorta la figura de una mujer. Avanza a paso lento hasta “meterse” en el círculo de remeras rojas formado para la asamblea. Nadie la había visto antes en la empresa. Pero ella, con pocas palabras y mucho desprecio, deja en claro que ahí está representando a la patronal de la familia Sosa. Junto a ella un hombre, a quien sí se lo conoce como “el de Recursos Humanos”, señala uno a uno a los nuevos despedidos.
“Les voy a pedir que por favor, procedan a retirarse de la empresa”, dice la mujer, tranquila y con tono diplomático. Pero cuando uno de los laburantes le dice que están en asamblea, a ella le cambia la cara, como si hubiera estallado en sus narices una bombita de olor. Le da asco el proletariado. Niega incluso lo evidente. “Acá no hay ninguna asamblea”, dice, creyéndose con más poder que la voluntad colectiva de quienes producen en Lustramax .
“No voy a discutir”, remata prepotente, mientras intenta darle la orden a un par de milicos de La Bonaerense que ingresaron a la planta a pedido de la gerencia. Los policías saben que todo es irregular. Intentan explicar lo inexplicable. Ante la firmeza de los trabajadores, de a poco se desvanecen los deseos de la abogada y sus secuaces.
El conflicto viene teniendo gran repercusión. La cobertura de las grandes empresas periodísticas, cuando le dan la voz a los laburantes, amplifica la información sobre las ilegalidades que comete la patronal, lo que incluye desacatar una conciliación obligatoria dictada por el Estado y maniobras contables propias del fraude y el vaciamiento. Un dato pinta de cuerpo entero la canallada: mientras cometen esas irregularidades, dejaron de pagar la obra social de los obreros, abandonándolos a su suerte en la atención médica de sus familias.
Caranchas de la patronal
Quien en las últimas horas se coló en la discusión es la abogada Florencia Arietto, una exprogresista que con los años se pasó al bando enemigo y terminó militando junto a Milei y Patricia Bullrich en contra de todo reclamo de trabajadoras y trabajadores. La activista que tiene como lema el Salmo 35 de David Isaías que dice “si Dios conmigo, ¿quién contra mí?”, destila odio de clase por todos sus poros. Al punto que llegó a formar junto a la exministra de Seguridad y actual senadora el nefasto Movimiento Empresarial Anti Bloqueo con el objetivo de criminalizar y reprimir a quienes defienden sus puestos de trabajo. Si querés saber más sobre su frondoso prontuario, acá tenés una “sección especial”.
Este miércoles Arietto se despachó con una serie de tuits, acusando nada menos que a la izquierda por la supuesta “quiebra” de Lustramax , una acusación insostenible tal como lo demuestran los números que maneja la propia gerencia, pese a que ahora quiere que el Estado le apruebe un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) para justificar una tanda de despidos masivos.
Pero Arietto no actúa sola. En estos días apareció en escena otra abogada, Cyntia Soledad Liwski. Sí, la del video en el que patotea y desprecia a los laburantes de Lustramax . Tiene 34 años y se autopercibe “prolija, constante, disciplinada, ordenada, estructurada y tajante”. En sus redes sociales no se destaca mucho por hablar de leyes o temas profesionales, sino más bien por mostrar sus outfits recontrachetos, sus compras de ropa cara y sus viajes a lugares tan populares como Disney y Hollywood.
Pese a su juventud, Liwski ya supo cosechar un interesante prontuario. Tal vez por eso se siente “segura” al tratar con prepotencia y cinismo a quienes sólo disponen de su fuerza de trabajo para subsistir.
Cuando apenas tenía 21 años logró que la contrataran como “asistente” en la Coordinación de Articulación de Abordaje Integral Territorial del Ministerio de Salud de la Nación. Allí estuvo hasta el fin del gobierno de Cristina Kirchner. Lejos de abandonar la función pública con la retirada de la gestión kirchnerista, sus tempranos vínculos con el PRO le sirvieron mucho para avanzar en la defensa de los intereses empresariales.
En 2016, con apenas 24 años, el gobierno de Mauricio Macri la convocó para sumarse como abogada a la Secretaría de Emprendedores y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Producción de la Nación. Un año después Horacio Rodríguez Larreta la nombró asesora legal en la Subsecretaría Micro, Pequeña Y Mediana Empresa de La Ciudad de Buenos Aires. Según el Boletín Oficial porteño, su tarea fue la “administración y rendición de los fondos en concepto de Caja Chica Común y Gastos de Movilidad”.
Según su currículum público (googleando se consigue en un par de clics), desde 2018 integra el staff del estudio jurídico de la reconocida abogada Ana Rosenfeld. Pero donde más dedicación pone desde hace años es en el patrocinio letrado de empresarios. Sobre todo de aquellos que se destacan por incumplir leyes laborales y atacar a sus trabajadores. De allí su estrecha relación con Arietto, con quien durante el gobierno de Alberto Fernández, CFK y Sergio Massa militó en el fantasmagórico Movimiento Empresarial Anti Bloqueo patrocinado por la entonces opositora Patricia Bullrich.
Odio de clase
El área de actuación de la doctora Liwski es, mayormente, la Zona Norte del Gran Buenos Aires, donde vive. Allí asesora y patrocina a dueños de “pymes” en todo tipo de asuntos, sobre todo en aquellos que implican algo más que meros trámites administrativos. Algunos ejemplos pintan cabalmente a qué le gusta dedicarse (además de los lujos, viajes y selfies con glamour, claro).
Entre 2021 y 2022 estuvo muy activa junto a Arietto ayudando a la familia Rey, propietaria de la transportista de alimentos Rey Distribución SRL de San Pedro, en un conflicto laboral con el sindicato de Camioneros. La organización gremial denunció deudas millonarias, tanto en lo que hace a salarios como a los aportes patronales a la obra social (algo similar a lo que hace Lustramax ). Y la empresa decidió contraatacar inciándoles una causa penal a los dirigentes del sindicato.
Asesorados por las abogadas bullrichistas, la patronal denunció por “extorsión” a Maximiliano Cabaleyro, secretario general de Camioneros de San Nicolás y en ese momento concejal peronista de ese Municipio, y a Fernando Espíndola, delegado del sindicato en San Pedro. En abril de 2022 y a pedido de la fiscal María del Valle Viviani, ambos fueron detenidos por la jueza de Garantías nicoleña María Eugenia Maiztegui. Los Rey, Arietto y Liwski festejaron al por mayor.
Cabaleyro y Espíndola llevan tres años y medio con prisión preventiva (domiciliaria). Y en la causa, plagada de irregularidades según denunció y apeló judicialmente la defensa de los trabajadores, hay otros seis exemplados de la distribuidora sampedrina imputados. Un verdadero plan persecutorio acordado entre empresarios y funcionarios del Poder Judicial.
Hay otra causa que encuentra a Arietto y Liwski actuando codo a codo con empresarios turbios. Se trata del conflicto entre trabajadores del gremio de la carne y la firma NOBS SA y la cadena RES , propiedades del “emprendedor” Omar Onsari. Al igual que con lo hecho con Camioneros en San Pedro, en 2022 la patronal frigorífica denunció a Fabián Ochoa, entonces secretario general del Sindicato de la Carne de CABA y hoy al frente de la Asociación Gremial del Personal del Mercado de Hacienda (con sede en Cañuelas).
Asesorado por las caranchas de Bullrich, Onsari acusó a Ochoa de “extorsión, coacción, lesiones, turbación de la propiedad privada, privación de la libertad de trabajo y asociación ilícita”. Lo hizo luego de que el sindicalista encabezara un reclamo por mejores salarios para los trabajadores del sector y, en el caso específico de RES , para que se reorganice el encuadramiento de los laburantes bajo un convenio colectivo más acorde a las tareas que llevan adelante.
Tres años después de la denuncia y ante la ausencia de documentación y testimonios convincentes presentados por los querellantes, en julio de 2025 el fiscal Juan Ernesto Rozas decidió archivar el expediente. Ochoa quedó sobreseído, lo que envalentonó a Onsari y sus abogadas.
El año pasado hubo elecciones en el Sindicato de la Carne. Arietto y Liwski aprovecharon la oportunidad y se acoplaron a Jorge Pérez, dirigente de la seccional Pilar y opositor a Ochoa y a la conducción nacional del gremio encabezada por Alberto Fantini. Con explícito apoyo patronal, Pérez armó una lista opositora en Cañuelas para competir con Ochoa.
¿Sabés quién fue la apoderada de la lista que armó Pérez? Nada menos que nuestra doctora Cyntia Liwski. Según contó Ochoa a medios como Página/12, a principios de julio del año pasado, mientras se presentaban las listas ante la junta electoral, aparecieron frente a la sede del sindicato “dos carros hidrantes de la Policía Federal”. Ante la consulta sobre esa presencia sospechosa, los efectivos le dijeron a Ochoa que estaban allí “porque les habían dicho que había una elección sindical y se iba a armar quilombo”. La Federal es una de las cuatro fuerzas represivas nacionales que, como ministra de “Seguridad Nacional”, condujo hasta diciembre Patricia Bullrich.
Los trabajadores de la fábrica de cosechadoras Vassalli en Santa Fe pararon la planta porque hace tres meses que no cobran sus sueldos y con abucheos recibieron y echaron a Florencia Arrieto, senadora bonaerense de La Libertad Avanza, que se presentó como representante de la… pic.twitter.com/Va6sS5xAnn
— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) August 29, 2025
Este miércoles, tras las bravuconadas de Arietto acusándola de “fundir” la empresa de Tortuguitas junto a Nicolás del Caño y el resto del PTS, Myriam Bregman salió al cruce. “Nos preguntábamos: ¿de dónde saca la patronal de Lustramax tanta prepotencia? ¿Quién la asesora para que viole toda la legalidad vigente y descargue su saña contra los trabajadores? Ahora, cuando los trabajadores salen a luchar contra esos ataques, aparece la jefa de la banda, la misma que dijo ‘a la provincia hay que entrar con metra’, pero se aseguró un lugar en el Senado bonaerense”.
Bregman compartió en sus redes parte de la información que leíste más arriba. Sumó a su vez la relación de Arietto y Bullrich con empresarios ligados a narcos, como Alejandra Bada Vásquez de Lácteos Vical. Y agregó una definición contundente: “Parece que Arietto comanda una organización criminal y, más temprano que tarde, deberá dar explicaciones. Por eso, bien puede guardarse sus amenazas hacia nosotros. Y mientras tanto, que Lustramax cumpla y el poder no encubra una vez más las trapisondas de estas letradas”.
APARECIÓ LA DUEÑA DE LA PATOTA.
Nos preguntábamos: ¿de dónde saca la patronal de Lustramax tanta prepotencia? ¿Quién la asesora para que viole toda la legalidad vigente y descargue su saña contra los trabajadores?
Ahora, cuando los trabajadores salen a luchar contra esos… https://t.co/kU0woQYhJ0
— Myriam Bregman (@myriambregman) January 14, 2026

