con-el-fin-del-dolar-soja,-la-economia-se-enfrenta-a-la-escasez-de-dolares-y-la-abundancia-de-pesosEconomía 

Con el fin del dólar soja, la economía se enfrenta a la escasez de dólares y la abundancia de pesos

El Gobierno reforzó las reservas pero la brecha sigue alta y el problema se agravará el mes próximo.

El vaso medio lleno marca que el experimento del dólar soja fue un éxito: la meta original de conseguir US$ 5.000 millones a lo largo de septiembre fue sobrepasada al menos en un 20%. Cuando todavía faltan cinco ruedas para que este esquema se termine las liquidaciones del complejo sojero ya rozan los US$ 6.000 millones.

El vaso medio vacío marca que el efecto del dólar soja no fue inocuo: para sostener la cotización del dólar a $ 200 que se les ofrece a los productores de la oleaginosa, el Banco Central tuvo que lanzar a la plaza más de $ 600.000 millones, que salieron a presionar sobre los dólares financieros y volvieron a estirar la brecha al 114%.

Así, la solución transitoria a la falta de dólares para las reservas del Banco Central se convirtió en una espada de Damocles sobre la economía que marcará el ritmo a partir del 1 de octubre, cuando este régimen ya no esté vigente: menos dólares y más pesos circulando, un combo que retroalimenta la inflación y la brecha cambiaria.​

El dólar soja permitió reforzar las reservas netas del Banco Central y llevarlas cerca de los US$ 3.500 millones. Pero los pesos extra que salieron a la cancha se abalanzaron sobre los dólares financieros. Así el contado con liqui y el MEP subieron más de 20 pesos en el mes. El viernes pasado, con cotizaciones de $ 312,3 y $ 303, respectivamente, marcaron el precio más alto en lo que va de la gestión de Sergio Massa.

Con este empuje, la brecha cambiaria llega al 114% y al mantenerse por encima del 100% le mete presión a la inflación que se perfila a cerrar septiembre en 6,5% y amenaza con volver a acercarse a 7% a partir del mes próximo.

Así octubre se convierte en un punto de inflexión, con precios recalentados, exceso de pesos y escasez de dólares, ya que una vez que se ponga fin a los beneficios del dólar soja, el grifo de las liquidaciones se irá cerrando.

El dilema del desdoblamiento​

¿Qué opciones le quedan al gobierno para conseguir más divisas y evitar un cimbronazo en octubre? ​Los analistas indican que lo más probable es que se avance en algún tipo de desdoblamiento.

Ecolatina señala que a una semana de la finalización del “dólar a 200” para el complejo sojero y sin nuevos incentivos a la vista, “el frente cambiario sigue siendo el Talón de Aquiles del esquema macroeconómico actual“.

En la línea de las metáforas homéricas, Consultatio define al dólar soja como “un Caballo de Troya​ que lleva consigo un adiós al régimen cambiario tal como lo conocemos y preanuncia un desdoblamiento más formal y más amplio“.

Cuando se habla del próximo desdoblamiento, todas las miradas apuntan al dólar turista. El Gobierno ya blanqueó que está trabajando en ese sentido: se apuntaría a llevar la cotización del $ 265 actual a la zona de los $ 300, con el objetivo de evitar que los gastos en el exterior en general y el Mundial de Qatar en particular se transformen en un colador para la salida de divisas. 

Para LCG, si el Gobierno se decantara por la opción de múltiples tipos de cambio se encontraría con una dificultad adicional: dejar pesos en la calle que pueden presionar sobre el dólar libre.

Para Consultatio la clave pasa por la brecha cambiaria. “En la medida que la brecha baje del 114% actual, la necesidad de un ajuste cambiario es menor. En la medida en que se mantenga o aumente, la procrastinación cambiaria se ve más amenazada”.

Para cubrir la diferencia entre el dólar soja a $ 200 respecto del tipo de cambio mayorista a $ 145, el Central debe emitir pesos, que son “esterilizados” por el Tesoro a través de una Letra Intransferible del Tesoro. Esta operación complica el balance del Central. Para Portfolio Personal Inversiones, implica un respaldo casi nulo: dichos títulos son valuados a 100%, cuando su valor de mercado es 20/25%.

Así se estima que de los $ 600.000 millones que se emitieron hasta ahora, cerca de $ 200.000 millones resultan una pérdida patrimonial para el BCRA o emisión “sin respaldo”.

​El equipo económico puso en marcha dos medidas para intentar frenar la dolarización: les prohibió a los beneficiarios del dólar soja comprar MEP o CCL, subió la tasa de interés de referencia al 75% y redujo las compras online con tarjeta en los servicios ‘puerta a puerta’ de US$ 3.000 a US$ 1.000 para que las colocaciones en pesos sean más atractivas. Hasta ahora las medidas no fueron efectivas para neutralizar el efecto de la emisión y frenar la escalada de los dólares financieros.

Si de cara a octubre el ministro Sergio Massa decanta por el desdoblamiento esto tampoco garantizaría el retorno de la calma cambiaria. 

“La dificultad con la multiplicidad de tipos de cambio desnuda justamente el problema central: las contrariedades de la economía no se agotan en la falta de dólares, sino también en el exceso de pesos por sobre lo que quiere la demanda”, resume LCG.

“La demanda de circulante cae en forma sostenida y, para ello, no hay precio que equilibre el mercado de pesos (ni tasa, ni tipo de cambio). Se necesita reconstruir la confianza en la moneda. Ese es el principal problema que enfrenta el gobierno y no está pudiendo solucionar”, concluye LCG.

AQ

Articulos relacionados