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Con apoyo de Francia, lanzan una red de mujeres indígenas y rurales por la justicia climática

Las mujeres y, principalmente las rurales e indígenas, son las personas más vulnerables al cambio climático. Bajo esa premisa, y con el objetivo de contribuir a mejorar su realidad y brindar herramientas de capacitación en derecho, la Fundación Foro del Sur, con financiamiento de la Agencia Francesa del Desarrollo (AFD), a través del fondo Euroclima+, lanzó este viernes la iniciativa “Mujeres Indígenas y Rurales por una Justicia Climática Post Pandemia”.

El proyecto, apoyado tanto por la Unión Europea como por el Gobierno argentino, busca construir redes entre dos sectores “especialmente interpelados por los desafíos que trae el deterioro del equilibrio habitual de la naturaleza”. Por una parte, las mencionadas mujeres gestoras de distintos sistemas agroalimentarios y, por otro, a representantes del Poder Judicial.

En ese sentido, la propuesta cuenta con el apoyo estratégico de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina (AMJA), integrada por juezas, mujeres fiscales, magistradas y funcionarias que pondrán a disposición sus conocimientos a fin de identificar los derechos relacionados con las consecuencias del cambio climático.

La acción considera “clave” este vínculo, en relación a las demandas y litigios judiciales provocados por “los crecientes problemas ambientales”, además de “la perpetuación de sesgos de género y desigualdades estructurales que dificultan el acceso a la justicia y una aplicación eficaz de la ley”.

La directora de la Fundación Foro del Sur, Marlise Ilhescas, destacó que “frente a desastres naturales, el 80 por ciento de las víctimas son mujeres y niñas” y agregó que “son ellas quienes tienen 14 veces más probabilidad de morir que los hombres durante desastres climáticos”.

La embajadora francesa junto a la directora de Fundación Foro del Sur. Foto: Lucía Merle

Entre otras razones, detalló que “las mujeres viven en condiciones de mayor pobreza”, al representar al 70% de las personas pobres en el planeta, por lo que son “quienes de forma cotidiana deben buscar soluciones al deterioro ambiental”. Además, apuntó que “existen factores culturales de género, como la menor probabilidad de que aprendan a nadar o trepar a árboles, lo que puede implicar grandes riesgos frente a emergencias, como una inundación”.

“En la problemática del cambio climático se escucha generalmente la voz de los especialistas, pero son estas mujeres, que pertenecen a comunidades rurales e indígenas, las que viven en lo cotidiano la dificultad de la pérdida de diversidad en su entorno y es por eso que se vuelve central que ellas puedan contar lo que pasan y generar también una participación más empática en la justicia”, explicó a Clarín.

El acuerdo firmado este viernes por Ilhescas junto a la embajadora de Francia, Claudia Scherer-Efosse; el subsecretario a los Financiamientos Externos, Leandro Gorgal, y el directo de la AFD, Mathieu Thenaisie, se estructura en tres estrategias prioritarias.

La primera consistirá en la creación de una Red de Género y Justicia climática, que se dedicará a la elaboración de estrategias de mitigación del impacto del calentamiento global, no solo en la preservación de sus medios de producción y subsistencia, sino también la supervivencia de sus culturas y cosmovisión. Para eso, el primer paso será generar encuentros entre mujeres indígenas y rurales para poder poner en común el impacto que tiene el cambio climático en su vida.

Mercedes Velardez, del pueblo Tolombon Nación Diaguita. Foto: Lucía Merle

“Hace más de diez años que trabajamos en la cuestión climática”, contó a este medio Mercedes Velardez, una de las referentes de pueblos originarios que participó del acto de lanzamiento, y contó que en Trancas, Tucumán, “han aparecido incendios cada vez mayores producto del cambio climático y la sequía”. “Los pastizales se queman y eso dificulta a nuestros productores que tienen cabritos”, afirmó la mujer del pueblo diaguita Tolombón.

La idea es que juezas y mujeres fiscales, en el marco de AMJA, puedan desarrollar un relevamiento de las normativas, dictámenes y sentencias que estén vinculadas con la intersección entre el cambio climático y las mujeres indígenas y rurales. El material quedará disponible a través de una Biblioteca de Género y Justicia Climática, que busca constituirse como “un material de consulta para aquellos que tienen incidencia en la elaboración de marcos legales y la implementación de políticas públicas”.

La tercera pata de esta unión de esfuerzos será crear e implementar Diplomatura Universitaria “Mujeres Promotoras de la Justicia Climática” que buscará potenciar la capacidad de originarias y mujeres rurales como lideresas y facilitadoras frente al cambio climático en sus comunidades.

Las referentes indígenas Victoria Escobar, Mariana Chavez, Paula Alvarado Mamani, Gilma Gallardo, Berta Donaire, Delicia Zenteno y Clementina Cruz. Foto: Lucía Merle

La embajadora Scherer-Efosse destacó que la iniciativa será posible “gracias al programa Euroclima+, que es una de las primeras respuestas de cooperación europea al clima de los acuerdos de París, en el marco de la COP21” y destacó que “la cooperación de Francia con Argentina en pos de un desarrollo sostenible se reafirmó en la última visita del presidente Alberto Fernández en París”.

“Este proyecto se enmarca completamente en las dos prioridades de la política exterior francesa, que me corresponde llevar adelante en la República Argentina como primera mujer embajadora de Francia en este país, que son el clima y la lucha por la igualdad de género”, celebró la embajadora.

Por su parte, la fiscal Sandra Verónica Guagnino, una de las socias fundadoras de AMJA, subrayó que “es fundamental el enriquecimiento que supone para las mujeres de la justicia el conocimiento que mujeres rurales e indígenas tienen sobre el ejercicio de sus derechos y cuáles son los impedimentos para el ejercicio pleno de sus derechos”.

“La Justicia no se tiene que quedar sentada”, opinó la fiscal Sandra Verónica Guagnino. Foto: Lucía Merle

Y agregó: “Una de las mayores dificultades para que mujeres indígenas y rurales accedan a la justicia es la conectividad y no solo la informática. Faltan caminos y medios de comunicación ágiles. Tenemos un territorio extenso y los juzgados están las grandes ciudades. Es importante pensar en una Justicia que no esté sentada esperando que la vengan a buscar, sino que sea una Justicia que se acerque a las problemáticas y por eso este proyecto es tan importante”.

En el lanzamiento del proyecto en el Salón Dorado del Palacio Ortiz Basualdola, sede de la embajada francesa en el país, también estuvieron presentes lideresas de comunidades indígenas y rurales, referentes del feminismo, como la doctora en filosofía y directora del Observatorio de Género en la Justicia del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, Diana Maffía, y figuras de la academia, como el rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Aníbal Jozami.

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