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Continúa la tensión y se aleja la unidad legislativa de Juntos por el Cambio en Unicameral y Concejo

El jueves próximo asumen las nuevas autoridades de la UCR provincial después de una interna que aún deja esquirlas por lo que fue el proceso y porque aún, superada la instancia, siguen los cruces por lo bajo entre los dos sectores enfrentados. Esto, como así también las diferencias que existen a la hora de elegir referentes nacionales, las distintas posturas ante los proyectos de cada Ejecutivo -Provincia y Municipio-, la distancia de la Coalición Cívica y la afinidad que muestra en algunos recintos el PRO con el PJ cordobés, son los factores que impiden la consolidación de una sola bancada o un interbloque de Juntos por el Cambio. Tanto en la Unicameral como en el Concejo Deliberante capitalino.

“Son varios los factores, el jueves asume (Marcos) Carasso la presidencia de la UCR y en la campaña dijo que iba a trabajar por un radicalismo unido en lo legislativo. Pero, más allá de la intención, lo veo muy difícil. Por no decir imposible: hace unas semanas hablé con un legislador provincial y me dijo ‘no, por ahora no. A lo mejor el año que viene’. Entonces, parece que no les importa”, contó a este PERFIL CORDOBA un radical. 

En Sumar, los que están cerca de Rodrigo de Loredo reconocen que el edil ve difícil la consolidación de un interbloque. “Lo de la interna fue burdo. No quisieron competir, nos inclinaron la cancha y ahora hasta nos quieren quitar un delegado nacional porque no quieren que asuma Marcos (Ferrer) que es el intendente de Río Tercero y uno de los pocos distritos importantes en los que aún gobierna el radicalismo. Entonces, es complicado pensar en un diálogo conjunto”, reconocieron a este diario desde Sumar y agregan “fuimos a la Justicia siete veces por la interna”.  

El fuego amigo de la Unicameral. En la Legislatura provincial, el bloque de Juntos por el Cambio que lidera Orlando Arduh tiene nueve bancas; el de la UCR que preside Antonio Rins tiene cinco; y por fuera está la Coalición Cívica (una, Cecilia Irazusta) y Encuentro Vecinal (dos), que si bien no forma parte de la alianza ni lo hará este año, tiene buena sintonía con algunos actores de manera individual. 

En este escenario, es difícil el acuerdo para un interbloque. Más que en el Concejo, entienden algunos. Porque hay diferencias dentro de los dos bloques mayoritarios: en JxC, las negristas Daniela Gudiño y Patricia de Ferraris (vuelve en un par de semanas después de la suspensión) tienen diferencias con la conducción de la bancada; y en el radicalismo, porque puede haber novedades en las próximas semanas. 

A saber. Rins tiene intenciones de dejar la presidencia y allí la carrera es entre tres para sucederlo: Marcelo Cossar, Dante Rossi y Verónica Garade Panetta; y del tridente, hoy es la mujer la que tiene chances de ejercer ese rol. Cossar continuaría como autoridad de cámara y a Rossi le ofrecerán un lugar en el jury aunque esto no lo convenza al no respetarse los acuerdos previos. 

En el caso de Cossar, los que caminan los pasillos de la Unicameral dicen que hay diferencias con el exintendente Ramón Mestre, que trata de ejercer el control de la bancada desde afuera. “Ojo, a Marcelo en este año y pico no le hizo falta ser el jefe del bloque. Demostró que puede serlo sin el rótulo”, señaló un radical.  

Más allá del fuego amigo radical, hay otros factores que inciden: la jefatura de un eventual interbloque –“Arduh no va a ceder la presidencia”– el rol de la Coalición Cívica y la postura del PRO. Nunca se terminó de digerir que los lilitos hagan bloque unipersonal y con el espacio amarillo también hay ruidos. “Son más orgánicas a JxC las dos concejalas (Eugenia Terré y María Iglesias) que los dos legisladores provinciales que acompañan muchas veces al PJ como Darío Capitani y Alberto Ambrosio”, contó un conocedor del minuto a minuto de la alianza. 

Las diferencias en la Ciudad. En el Concejo también son escasas las chances de unidad. JxC, que preside Juan Negri, tiene seis bancas; la UCR mestrista, con Alfredo Sapp en la conducción, tiene cuatro; y después queda Evolución, de Rodrigo de Loredo, con dos escaños. 

El mestrismo hizo contactos para que Negri desembarque ahí, pero por el momento es difícil. Tampoco negociaría presidencia y hay expectativas por algo más amplio. Allí, la decisión también va a ser clave de alguien que no forma parte de la fisonomía del recinto: Luis Juez. 

El Frente Cívico tiene dos bancas y lo que decida su líder será clave. No solo dentro del recinto, también lo que haga fuera por la continuidad de JxC. 

De la misma manera que en Sumar, también ven con dificultad que De Loredo y Esteban Bría se sumen a un interbloque conjunto con el mestrismo y el negrismo. 

El armado electoral, otra discusión. Existe además otra realidad: las Legislativas de este año. Y todo lo que suceda con ese armado tendrá impacto en ambos recintos. Dependiendo cuánto puedan cicatrizar las heridas en la UCR hay radicales que quieren lista pura: Negri al Senado, De Loredo y Mestre en la lista a Diputados. 

Sobre todo, después de lo que entienden fue desafiante: el dedazo a Gustavo Santos desde Buenos Aires. “Una lista pura radical; otra con todo el PRO encolumnado atrás de Santos; y una disidente con Juez al Senado y otro descontento a Diputados. No sé, ¿(Héctor) Baldassi?”, preguntó con picardía un radical. 

No es el único que piensa esto. Hay otros que se cansaron de los mensajes que llegan desde Buenos Aires para “no chocar con ‘el Gringo’ (Juan Schiaretti)” y van por más autonomía. Aún, estando divididos en los legislativos. 


 

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