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Cada vez hay menos empresas exportadoras y crece la ofensiva del Gobierno

En los últimos tiempos, tres voces del kirchnerismo se alzaron para criticar al sector exportador, el que supuestamente debe proveer los dólares para sacar a la Argentina de la crisis económica extra large en la que está sumergida. Las críticas fueron dirigidas en particular al sector agroexportador, justamente el que más dólares deja en las arcas del Banco Central.

Este viernes, la cada vez más influyente secretaria de Comercio, Paula Español, enojada por los aumentos de precios de la carne, dijo que a los funcionarios de esa área “no nos va a temblar el pulso de cerrar las exportaciones de carne si seguimos viendo este tipo de comportamientos especulativos”.

Antes, el 14 de enero de este año y hablando más en general de la suba de precios, la diputada Fernanda Vallejos se quejaba agriamente de que en la Argentina “tenemos la maldición de exportar alimentos”.

El tono de los ataques a los exportadores de alimentos lo había marcado la propia vicepresidenta Cristina Kirchner en diciembre pasado, en el recordado acto realizado en el Estadio Unico de La Plata, cuando señaló que si bien la economía “va a crecer en 2021” advirtió que su deseo es que esos beneficios no se lo “queden para tres o cuatro vivos nada más”. En esos días ya se hablaba de la buena cosecha y los buenos precios para el sector agropecuario, además de la importante recuperación en las exportaciones de carne.

Lo cierto es que el sector exportador en general viene siendo muy castigado por las declaraciones de ocasión pero mucho más por la realidad.

Un reciente informe del Centro de Estudios para la Producción que depende del ministerio que conduce Matías Kulfas, reveló números preocupantes: “En 2020 las empresas exportadoras de bienes fueron 9.066, un 7,9% menos que en el año anterior. El efecto de la pandemia del COVID-19 fue el principal factor. Entre las empresas que se crearon y las que se destruyeron en los distintos sectores de actividad resultó un neto de 779 empresas menos”.

Pero la pérdida de empresas exportadoras viene desde hace rato y no se explica solo por el efecto pandemia. En 2010 eran 13.147 las compañías que lograban vender una parte de su producción al exterior. Hoy son 9.066. Es decir que en 10 años se redujo en un 31% el número de firmas exportadoras. Para más datos: la mayoría de las firmas que dejaron de exportar son o eran pymes.

Los puntos principales del informe:

 El total de las empresas exportadoras realizaron en 2020 ventas externas por un valor de US$ 54.612 millones, un 15,7% menos que en 2019. Fue la primera contracción luego de 4 años de moderado crecimiento.

– En el último año, la reducción en la cantidad de empresas se explicó mayormente por las que exportan hasta US$ 50.000 (-302 firmas). Desde 2007, Argentina perdió 5.378 empresas que venden en el exterior.

– Salvo en 2017 y 2019, en el resto de los años hubo una continua contracción de firmas. El grueso de la caída se debe a empresas que exportan por poco monto, proceso que se aceleró con la irrupción del COVID-19.

– Entre 2007 y 2020 se perdieron 2.969 empresas que exportaban hasta US$ 50.000, lo que representa más del 55% del total perdido.

En 2020, las empresas industriales del rubro alimentos, bebidas y tabaco representaron más de la mitad del valor de las exportaciones (52,3%) y el 20% en cantidad de firmas.

El empresario Gustavo Grobocopatel opinó en su cuenta de Twitter sobre los números del informe oficial que daba cuenta de la debacle de firmas exportadoras: “Hasta no revertir esta tendencia no podremos dejar de crear pobreza. Podemos hacer cualquier cosa pero no podemos evitar sus consecuencias. ¿Cuál derecho de un trabajador se defiende si se queda sin trabajo?” .

Grobocopatel está radicado desde hace algunos años en la ciudad uruguaya de Colonia. Desde allí, habló ayer con Clarín, donde amplió sus críticas al modelo anti empresa y anti exportador.

“La dinámica de estos tiempos nos dice que tenemos que preocuparnos por sostener las empresas actuales y crear nuevas empresas. Justamente el mundo que viene va a requerir de nuevas empresas.Los datos de ese informe son impresionantes. Desde hace una década venimos perdiendo en el balance de exportaciones y en el general. El sentimiento anti exportaciones empeora todo. Si no se facilita el flujo de ida y vuelta nos va a ir mal“

– Mientras ocurre esto, el Gobierno insiste en que hay que agregarle valor a las exportaciones del campo. Suena contradictorio.

– No entienden que las empresas no invierten en procesar materias primas o en cadenas de valor más sofisticadas porque no hay políticas que vayan en el mismo sentido. La agenda debe ser expansiva, para atraer a más multinacionales. Agregar valor sin tratados de libre comercio no sirve, porque nadie nos compraría lo que producimos. Hoy tenemos un Estado que no funciona, con una carga impositiva insoportable y sin libre comercio.

El consultor Marcelo Elizondo, experto en comercio internacional, expresó. “El punto de partida del declive exportador es 2009/2010. Hasta allí disfrutamos de un tipo de cambio competitivo. Y fue cuando empezó a agotarse lo que se había construido en los 90. En la convertibilidad hubo una modernización del sector industrial a partir de la importación de bienes de capital que redujeron sensiblemente los costos de producción, mejoraron la productividad y pusieron en el mercado exportador a muchas pymes. A eso se sumó, en los primeros años de este siglo, el boom de los commodities y de la demanda china. En 2010 llegamos al récord de exportaciones de 84.000 millones de dólares. Pero ahí empezó la inflación, la inconsistencia macroeconómica y el atraso cambiario. Luego se sumó el cepo, la brecha cambiaria y la creciente presión fiscal. Imposible crecer”.

– ¿Por qué las pymes fueron las más perjudicadas?

– Porque son más sensibles al desorden macroeconómico. Desde afuera las ven como un proveedor riesgoso, que puede incumplir en cualquier momento, algo que es más difícil que le ocurra a una cerealera o una automotriz.

– Cuál fue el efecto real de la pandemia?

– Se notó, pero veamos qué pasó a nivel global. El comercio se achicó 5% en 2020, pero nuestras exportaciones cayeron 16% En la Cámara de Exportadores circula un informe reciente donde puntualizan que “en los últimos 10 años el total de exportadores grandes y pymes se redujo de manera significativa, registrándose en el año 2020 casi 2.000 pymes exportadoras menos que en 2011 y en el caso de las grandes, una disminución cercana a las 200 firmas sobre 800 en el año base”.

Enrique Mantilla, titular de la Cámara, le resumió a Clarín la visión del sector. “La dirigencia tiene que comprender que es necesario tener una estrategia nacional exportadora basada en la productividad inclusiva y la inversión, que son la base del desarrollo sostenible”.

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