El básquet femenino, a la deriva

Se terminó la paciencia. Las jugadoras del seleccionado argentino de básquetbol se cansaron del ninguneo que sufren por parte de los directivos de la Confederación Argentina de Básquetbol. Un olvido que no es exclusivo de esta gestión que recién se inicia bajo el mando de Fabián Borro, sino que es  un “abandono crónico” por parte de todos los directivos del basquetbol argentino. Antes era FFBRA (Federación Femenina de básquetbol de la República Argentina) y ahora es  la CABB. La cuestión es que Las Gigantes, siempre están en segundo plano. Por eso, las integrantes del seleccionado argentino de básquetbol femenino emitieron un documento en el que marcaron las carencias de su proyecto, en el que no hay entrenador por un contrato en suspenso de Leonardo Costa; y también para apoyar a las jugadoras que sufren la suspensión de la Liga Femenina y el Torneo Federal por la pandemia de coronavirus y se encuentran “sin ingresos”. Como plus, a muchas le cortaron las becas que brinda el Enard. Un combo explosivo. 

Natacha Pérez, embajadora del básquetbol mendocino, es integrante de Las Gigantes y ha disputado todas las ediciones de la Liga Nacional Femenina, que se vende a nivel marketing como profesional, pero donde sus jugadoras no pueden homologar sus contratos en la AdC, sin que la AdJ (Asociación de Jugadores) pueda intervenir, porque no pertenecen a esta asociación.

La jugadora, nacida en la cantera de General San Martín, habló sobre el comunicado: “Explica la situación actual que estamos viviendo. Representa lo que pasó, y pasa, siempre nuestro básquet femenino; lo que se vive en el país. No todos los clubes hoy pueden jugar a nivel nacional un torneo. La realidad es que el básquet femenino no es profesional. Es una lucha que tenemos. Y necesitamos dar un gran paso. Aunque son siete equipos los que juegan la Liga Nacional, es una luz de esperanza. Debemos agarrarnos a ella y hacerla crecer. Es un gran inicio”.

Sin embargo, la polifuncional jugadora de Berazategui, amplió: “Sin embargo, el fiel reflejo de nuestro básquetbol es que muchas de las jugadores terminan poniendo plata de su bolsillo para jugar y para pagarles a los entrenadores. Es duro, pero real”. 

Sobre la comparación con el masculino, Natacha, opinó: “Es histórica la pelea que se da entre femenino o masculino por el uso de la cancha en un club. Ni hablar de los montos que se gastan para bancar a un equipo. El femenino no es profesional y se pierde calidad”. Y agregó: “queremos mostrar una visión más allá de la Selección. Estamos muy decepcionadas porque hace seis meses que nadie de la CABB se acercó a nosotras, desde el punto de vista basquetbolístico, físico, mental y nutricional. No hay un proyecto ni un cuerpo técnico confirmado; ¡no se sabe nada! Es la gota que rebalsó el vaso. Salimos a hablar porque estos seis meses nos dolieron  y vemos que no se vive lo mismo en otras disciplinas; mucho menos en el masculino. Con la mano en el corazón, ninguna jugadora de básquet de la Argentina merece esta realidad”. 

Otra de las jugadoras que levantó la voz fue Sofía Aispurúa, jugadora de Thunder Basket Matelica, de la Liga B de Italia: “Siempre nos ningunearon. Con Germán Vaccaro (NdR: procesado por malversación de fondos) nunca nos atendieron; con Federico Susbielles (2014-2019) hablábamos pero cuando se olvidaron las camisetas por falta de utilero en Los Panamericanos 2019 demostró que nada cambió y ahora, con Borro, llevamos seis meses sin haber tenido siquiera un mensaje”. 

El básquet femenino volvió a levantar la voz. Exigen atención y derechos. Y a diferencia de lo que muchos creen, no va en detrimento de los derechos del básquet masculino, sino con la firme intención  de igualarlos.

El comunicado

“Desde que somos parte en la Selección Nacional Argentina, hemos vivido, tolerado y callado muchas situaciones difíciles y lamentables. Incluyendo el episodio ocurrido el año pasado en Lima con las camisetas y la realidad que estamos atravesando desde hace seis meses en este 2020”.

“Hoy en día no contamos con un proyecto, cuerpo técnico ni planes de entrenamiento. Es por eso que cada una de nosotras se hizo responsable de continuar con su entrenamiento y conservar su estado físico (con ayuda del club, preparadores físicos, etc.)”.

“Lamentablemente no hubo intenciones de comunicarse con nosotras, ni antes ni ahora. Lo cual agrava más aún la situación actual que estamos viviendo a nivel mundial, en el medio de una pandemia”.

“Muchas de nosotras nos encontramos sin trabajo debido a la cancelación de la Liga Femenina y Torneo Federal, complicándose más todavía con la baja de la beca que recibíamos. Por lo que, en este momento, no contamos con un ingreso mensual”.

“Estamos realmente preocupadas por el futuro del básquet femenino argentino”.

“Pedimos respeto por nuestra dedicación, esfuerzo y el trabajo que siempre brindamos. Necesitamos ser escuchadas porque queremos seguir creciendo”.

“Representamos a nuestro país con responsabilidad, pasión y mucho orgullo. Obtuvimos logros deportivos (en algunos casos históricos) que también merecen ser valorados”.

“Esta es nuestra realidad”.

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