De la mano de Vidal, Larreta crece dentro de Juntos por el Cambio

A paso lento pero firme (y calculado), María Eugenia Vidal empieza a retomar protagonismo en la primera línea de la política argentina; ahora, en la oposición. Y en tándem con su principal socio político, Horacio Rodríguez Larreta, que sin decirlo construye su proyecto presidencialista día tras día, ladrillo por ladrillo, y sin confrontación. Eso, para ambos, es regla de oro.

Vidal había reaparecido el 15 de mayo, en plena pandemia, en una visita a Lanús, justo después de que Alberto Fernández la cuestionara por su gestión en la Provincia de Buenos Aires.

Esta semana, la exgobernadora volvió a aparecer, con dos videollamadas. Una, el lunes, con Larreta, Patricia Bullrich y dirigentes del partido de Elisa Carrió, la Coalición Cívica-ARI; y este martes, con Mario Negri, presidente del interbloque Juntos por el Cambio (JPC) de Diputados.

La aparición de Vidal fue interpretada dentro de la alianza que conforman el Pro, la UCR y la Coalición Cívica-ARI como un triunfo de los moderados sobre los duros, como Bullrich, presidenta del Pro.

Ella lo confirmó con sus propias expresiones en la videollamada del lunes: “He dedicado todo mi esfuerzo a la unidad en estos seis meses y lo voy a seguir haciendo. En este momento necesitamos grandeza, no podemos entrar en chicanas, ni en debates menores, incluso aunque otros lo hagan”, resaltó. Larreta la complementó: “No es una situación para sacar ventajas políticas. Que otros lo hagan no me va a llevar a mí a tener esa conducta”.

La semana pasada, el jefe de Gobierno porteño se había desmarcado con claridad de los duros: “Yo hablo de lo que yo manejo: mis declaraciones y el gobierno de la Ciudad. No vamos a entrar en declaraciones políticas, estamos totalmente abocados a la pandemia”, dijo.

Los moderados de JPC creen que la forma de ampliar la base electoral es no apretando el pomo cuando se avecina el invierno y ya pasó el Carnaval, sino dejando que la crisis económica y la pandemia, y los errores no forzados de Fernández, su equipo y el Frente de Todos, en general, cumplan su rol.

Y que sea el Gobierno el que saque a la cancha a los opositores, como hizo el Presidente el 12 de mayo pasado, cuando cuestionó a la exgobernadora, sin que nadie se lo preguntara, por no haber inaugurado dos hospitales en territorio bonaerense, pese a estar listos desde fines de 2015.

La antecesora de Axel Kicillof empezó a jugar su juego en el principal distrito electoral del país (el 37 por ciento del padrón nacional).

Su figura, consideran en la coalición opositora, será muy importante para la elección de octubre del año que viene, para la que se proponen ampliar la representación en las dos cámaras legislativas. Pero será esencial para el proyecto presidencialista de Rodríguez Larreta.

¿Y Mauricio?

Aunque es invisible, porque jamás aludiría en público a ningún plan proselitista suyo, el plan del “Pelado” es, por decantación, el único visible dentro de JPC.

De todas maneras, dentro de la coalición remarcan que también estará eventualmente en carrera el presidente del radicalismo, Alfredo Cornejo, un dirigente que suele criticar con crudeza al gobierno de Fernández, y no descartan que Mauricio Macri pueda volver a intentarlo.

Macri es el primer presidente en la historia argentina que compitió por la reelección consecutiva y no lo logró. Sin embargo, sacó el 40% de los votos.

Este martes el exjefe de Estado salió a través del diario Clarín a hacer saber que “hay que sostener a Horacio” Rodríguez Larreta. Lo hizo para decir “acá estoy yo”, dicen algunos en JPC; otros, que en verdad bajó línea para que en el espacio se morigeren los discursos y ayuden a gobernar la Ciudad, bastión del Pro desde hace 13 años.

Con todo, dentro de JPC la sospecha predominante es que Macri ya colgó los botines electorales y que permanecerá como una figura activa del espacio pero sin ganas de volver a postularse. Aunque con tan solo 61 años podría seguir siendo una opción, si al resto las cosas no le salen bien.

El proyecto presidencialista invisible pero visible de Larreta, mientras tanto, se consolida dentro de la coalición opositora, al ser el dirigente con responsabilidad de gestión más protagónico del momento, por el tamaño y la importancia de la Ciudad de Buenos Aires, que es la capital federal y tiene 3 millones de habitantes (el 8 por ciento del padrón nacional), y porque es el distrito con mayor cantidad de contagios de Covid-19.

Tiene a Vidal, a Carrió, a Emilio Monzó -enemigo del macrismo/peñismo-, a parte del radicalismo y, cuando no, al propio Macri de su lado. Para las presidenciales de 2023 igualmente faltan 41 meses. Y todo puede pasar en el medio. Hasta una pandemia.

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