Copa Libertadores 2020: River tiene motivos para confiar pero también para estar bien alertaDeportes 

Copa Libertadores 2020: River tiene motivos para confiar pero también para estar bien alerta

Hay zócalos en los medios televisivos que indican que el grupo que le tocó a River en la Copa Libertadores​ es el más bravo de la próxima edición de la máxima cita continental. Incluso, algunos van mucho más allá y hablan de “grupo de la muerte”. De todos modos, en Núñez no se achican. Y le hacen frente al desafío de sobrevivir a esa zona en la que se enfrentará con un grande de Brasil y viajará dos veces a la altura, donde los antecedentes generan una mueca de preocupación. Entre idas y vueltas, acumulará cerca de 22 mil kilómetros de vuelo. “No nos asusta el grupo; tenemos experiencia en la altura y en jugar partidos bravos”, afirmó con seguridad un integrante del plantel en diálogo con Clarín. En la misma sintonía estuvo Jorge Brito, luego del sorteo. “River está preparado para todo, ya demostró competir en el más alto nivel”, expresó el vice primero.

Razones no le faltan. En los últimos cinco años y medio, River, bajo la conducción de Marcelo Gallardo​, se sostuvo en lo más alto en el plano internacional, disputando tres finales de Libertadores, de las que ganó dos, y también sumó una Copa Sudamericana, tres Recopas y una Suruga Bank. Y en el plano nacional, cosechó tres coronaciones en Copa Argentina y una Supercopa. Disputó 15 finales. Jugó dos Mundiales de Clubes. Y afrontó una gran cantidad de partidos decisivos. En toda esa experiencia previa se basa la postura de River para plantarse como el temible del grupo D, compartido con San Pablo, Liga de Quito y Binacional de Perú.

El viaje más cercano será para enfrentar al club brasileño. Pero también tendrá que ir a jugar con la Liga a Quito a 2.850 metros sobre el nivel del mar. Allí, River fue por última vez en 2016 cuando cayó 2-0 ante Independiente del Valle en la ida de los octavos de final de la Libertadores. Unos meses antes, en la Sudamericana 2015 también fue a esa ciudad ecuatoriana y perdió 1-0 con Liga, pero festejó ya que en la ida había ganado 2-0 en el Monumental, por lo que pasó de ronda.

Otros encuentros en los que también cayó (0-2) fueron ante San José de Oruro (3.800 metros) en el debut en la Libertadores 2015 y en la ida de cuartos de final de la Copa 2017 contra Jorge Wilstermann (0-3) en Cochabamba (2.558 metros). Dos participaciones satisfactorias de River en la altura tuvieron lugar en 2016. Una de ellas en la fase de grupos de la Libertadores de ese año, cuando igualó 1-1 contra The Strongest en La Paz, a 3.500 metros de altura. Estuvo a punto de ganarlo ya que el empate del conjunto boliviano llegó cerca del final. Ese día a Nacho Fernández tuvieron que asistirlo con una máscara de oxígeno luego de su reemplazo en el complemento.

La otra fue en la ida de la final de la Recopa contra Independiente Santa Fe, en Colombia, a 2.630 metros de altura. Igualó 0-0 y con el 2-1 de la vuelta en el Monumental fue campeón.

La única victoria del River de Gallardo en la altura fue sobre Melgar en Arequipa, Perú, a 2.330 metros de altura. Allí podría volver el año que viene para enfrentar a Binacional, el otro integrante del grupo, si no termina las obras de iluminación y hace de local ahí. En caso contrario, la tendrá más complicada y deberá ir a Juliaca, la ciudad en la que ese equipo peruano es local, a 3.825 metros sobre el nivel del mar. En esa altura que no es un rival fácil y al que habrá que estar atentos, más allá de la confianza que genera la historia de un River que siempre parece poder un poco más.

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