Murió Anna Karina, estrella de la Nouvelle VagueEspectáculos 

Murió Anna Karina, estrella de la Nouvelle Vague


Anna Karina falleció a los 79 años Fuente: AFP

El cine despide a una de sus estrellas más rutilantes. La actriz danesa -nacionalizada francesa-
Anna Karina, protagonista de inolvidables películas de la
Nouvelle Vague como

Vivir su vida, Pierrot, el loco y
Alphaville, de
Jean-Luc Godard,
murió el sábado a los 79 años.

La triste noticia fue confirmada hoy por su agente. “Anna murió ayer en un hospital de París por los efectos del cáncer”, informó Laurent Balandras a la agencia AFP. Asimismo, Balandras agregó que la actriz estaba acompañada de su cuarto marido, el director norteamericano Dennis Berry, de quien se divorció en 1994. Previamente estuvo casada con Godard de 1961 a 1965; con el actor Pierre Fabre de 1968 a 1974; y con Daniel Duval de 1978 a 1981.


Anna Karina, considerada “la novia de la Nouvelle Vague”, junto a su primer marido y el director que la convirtió en su musa: Jean-Luc Godard Fuente: LA NACION – Crédito: GROSBY GROUP

El fallecimiento de
un verdadero icono de ese movimiento rupturista francés que tenía como sostén a la revista
Cahiers du Cinéma
, a André Bazin como mentor y al realizador François Truffaut (responsable del recordado manifiesto “Una cierta tendencia del cine francés”) como figura central, generó un impacto inmediato.

Franck Riester, director de cultura de Francia, expresó sus condolencias en Twitter. “El cine francés quedó huérfano, perdió a una de sus leyendas”, tuiteó conmovido.

Son regard était le regard de la Nouvelle Vague. Il le restera à jamais. Chez Godard surtout, mais aussi Rivette ou Visconti, Anna Karina irradiait ; elle magnétisait le monde entier. Aujourd’hui, le cinéma français est orphelin. Il perd l’une de ses légendes.
pic.twitter.com/HpYeAqATQZ&- Franck Riester (@franckriester)
December 15, 2019

Karina comenzó su carrera cuando tenía tan solo 17 años. Tras no poder sostener el clima de la casa familiar (su madre la abandonó de pequeña y la maltrató años más tarde), la entonces “Anna” adolescente se alejó de Copenhague y se fue a vivir a París, donde fue descubierta como modelo, si bien en Dinamarca ya había cantado en cabarets y filmado un comercial. Hasta ese “descubrimiento” en su nuevo hogar, Karina atravesó duros momentos en las calles parisinas, su único refugio. La joven no tenía dinero, y no dominaba el idioma. Cuando la convocaron para trabajar como modelo,
Hanne Karin Bayer cambió su nombre como sugerencia de la propia Coco Chanel. De esta forma, nacía Anna Karina.

En 1959, conoció a una de las personas más importantes de su vida: el cineasta Jean-Luc Godard, quien le ofreció un rol en el clásico
Sin aliento, papel que Karina rechazó porque incluía escenas de desnudos. Sin embargo, a pesar de esto, se convertiría en una de las grandes musas del actor y en su esposa por cuatro años.

A los 21 años, la actriz ya era reconocida internacionalmente, cuando
obtuvo el premio a la mejor actriz en el Festival de Berlín por
Una mujer es una mujer,
otra película emblemática de Godard. “Él era un hombre que podía decirte ‘salgo a comprar cigarrillos’, y volver tres semanas después, era complicado vivir con él”, declaró Karina sobre su vínculo con el cineasta.

Anna Karina en Pierrot, el loco – Fuente: YouTube

02:32

Video

Sin embargo,
Karina era mucho más que la musa de Godard. En 1972, abrió su propia compañía y debutó como directora al año siguiente con el film
Vivre ensemble. En 2008, también se puso detrás de cámara para realizar
Victoria, protagonizada por ella misma junto a Jean-François Moran. Artista insaciable, Karina escribió cuatro novelas:
Vivre ensemble (1973),
Ciudad dorada (1983),
On n’achète pas le soleil (1988), y
Jusqu’au bout du hasard (1998).

Su amor por la música también la llevó a editar en 2005
Chansons de films, un álbum que compilaba temas interpretados en películas. Karina tenía una particular debilidad por las composiciones de Serge Gainsbourg.

El baile de Anna Karina en Vivir su vida – Fuente: YouTube

02:38

Video

La actriz también colaboró con enormes realizadores como “la abuela de la Nouvelle Vague”, Agnès Varda
(Cléo de 5 a 7), Jacques Rivette
(La monja), Luchino Visconti
(El extraño), y, entre otros, Rainer Werner Fassbinder
(La ruleta china), y George Cukor
(Justine). Tras trabajar con su último marido en la comedia
Yo, César, Karina protagonizó su film
Victoria, que sería nada menos que el rol final de una filmografía que comenzó en 1960 con el personaje de Veronica Dreyer en
El soldadito de Godard. Lo que se dice un debut para los libros de cine.

ADEMÁS

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Articulos relacionados