La inflación vuelve a tomar la delantera en la carrera contra el dólarEconomía 

La inflación vuelve a tomar la delantera en la carrera contra el dólar

El dólar lleva ya siete semanas de estabilidad y en esta calma cambiaria la divisa pierde la carrera contra la inflación: en los primeros cinco meses del año, el dólar avanzó 15%, mientras que los precios ya acumulan una suba del 19,2%. Para lo que resta del año no se prevén mayores cambios en esta tendencia. Los analistas esperan que, a nivel mayorista, el dólar termine diciembre en $ 51 mientras la inflación llegará al 40% anual.

En 2018 esta carrera la ganó ampliamente el dólar: 102% de aumento contra 47,6% de la inflación. Los primeros cuatro meses de este año los dos indicadores estaban más cerca: los precios acumulaban 11,6% contra una suba de la moneda de 13%. Pero a lo largo del mes pasado la divisa empezó a escaparse y a arrastrar consigo a las chances electorales del Gobierno. Esto provocó un cambio en la política monetaria por parte del Banco Central cuando el FMI autorizó a que Guido Sandleris interviniera de manera más contundente para bajarle la turbulencia al mercado cambiario. En el nuevo esquema, además de los US$ 60 millones que licita diariamente el Tesoro, el Central puede salir a vender hasta US$ 250 millones si el dólar rompe el techo de la banda cambiaria, que es de $ 51,45. Hasta ahora esa intervención no ha sido necesaria ya que el mercado ha estado abastecido por la venta de los agrodólares que viene aportando la cosecha récord. 

Con esto a fines de abril se inició una nueva fase de la pax cambiaria, con la moneda casi sin oscilaciones y la convicción del mercado de que el Banco Central ahora sí tiene las manos más libres para controlar al dólar.

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Pero en paralelo, la inercia inflacionaria llevó a que el índice fuera del 3,4% en abril y del 3,1% en mayo.

Esto hizo que la inflación retomara la delantera con un avance del 19,2% entre enero y mayo contra un dólar que se movió 15% en el mismo período.

Nery Persichini, de GMA Capital, apunta que “la inflación actualmente corre a una velocidad de 3,1% mensual y de 57% interanual. Esta nominalidad afecta tanto el tipo de cambio real (lo atrasa) como la rentabilidad real de las inversiones en pesos. Por eso, tanto desde el canal comercial como del financiero, la inflación elevada suele ser caldo de cultivo para nuevos saltos en el precio del dólar. Se vuelve central que el sendero proyectado involucre desaceleración de los precios para contener nuevas expectativas devaluatorias”.

¿Qué pasará de ahora en más en esta competencia?  Las expectativas en torno a las elecciones marcarán buena parte de lo que viene. A mayor incertidumbre, más chances hay de que aumente la demanda de dólares por parte del público y las empresas y que esto dispare la cotización y a la vez retroalimente la inflación.

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Con la dolarización en alta, el factor decisivo será la capacidad de reacción que muestre la autoridad monetaria. “Creemos que el Banco Central tiene recursos para afrontar la mayor dolarización por el histórico efecto de las elecciones. En términos concretos, los US$ 60 millones diarios que se venden por orden del Tesoro sumados a lo que resta de los US$ 7.500 millones que recibió directamente en el primer desembolso del FMI, le da un poder de fuego de US$ 11.000 millones para el segundo semestre. Un número no menor”, indica la consultora LCG.

Según refleja el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la estimación de las consultoras es que la inflación llegará al 40% este año mientras el dólar terminará en $ 51 a nivel mayorista -hoy está en $ 43,37-, lo que marcaría un avance anual del 34,6%.  

Pero el dólar se viene moviendo por debajo de las expectativas del mercado, que lo veía en $ 45,8 en junio y en $ 46,9 en julio. Por este camino si bien la estabilidad cambiaria suma para frenar a la inflación se potencia un clásico de la Argentina en tiempos preelectorales: pisar al dólar para alentar el consumo y con esto subir las chances de conquistar las urnas.    

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