Quién quiere ser millonario: un accidente lo dejó en silla de ruedas y le cambió la vidaEspectáculos 

Quién quiere ser millonario: un accidente lo dejó en silla de ruedas y le cambió la vida


Hoy, a pesar de sus limitaciones, Manuel es entrenador de rugby, nadador y pintor.
7 de junio de 2019  • 00:34

Las historias de superación ya son moneda corriente en

Quién quiere ser millonario

. Sin embargo, la de Manuel Arce conmueve por su diversidad. A los 20 años, Manu era hooker del equipo del club de rugby CUBA cuando un accidente lo dejó en silla de ruedas y con las habilidades motrices reducidas: “Nunca me imaginé que me podía pasar. En un derrumbe de scrum, en una milésima de segundo, me pasó lo que me pasó. Hoy soy entrenador, y ese accidente, con las reglas que hay ahora, ya no puede pasar. El rugby es un deporte que enseña mucho, es caerse, levantarse y seguir. Eso también me ayudó a mí. Por suerte me pasó a los veinte, porque uno se siente una especie de Superman, que se lleva el mundo por delante. Entonces cuando me pasó, lo primero que pregunté fue ‘Qué hay que hacer'” le contó a un sorprendido

Santiago del Moro

.

Como si se tratara de otro partido (el más importante de su vida), Manuel empezó la rehabilitación con el mismo ímpetu del jugador que ya no sería nunca más: “Por una colecta que hicieron todos los clubes tuve la suerte de hacer la rehabilitación en Estados Unidos. Cuando me preguntaron qué deporte quería hacer de entre las fotos de una revista yo elegí uno para el que era necesario aprender a nadar. Así que al día siguiente me llevaron a una especie de estanque y empecé. El accidente no me quitó la sensibilidad, la natación me ayuda con el dolor”.

No solo nadar fue parte de la recuperación, sino que también le dio dos medallas doradas cuando compitió en el Torneo Argentino de Natación. Para ese nuevo logro fue clave el apoyo de su madre (“una persona fuera de serie”) y su padre, veterano de Malvinas.

Y Manu fue (y va) por más. También tiene una faceta artística como pintor mediante un pincel enganchado en su guante, que inesperadamente nació por un regalo: “Una tía, que lamentablemente ya se murió, un día me trae a casa de regalo una caja de madera. ‘Tengo algo para vos’, me dice con una sonrisa. Me la abre, porque yo no podía, y veo un montón de pomos y pinceles. Yo no sabía si era una cargada. ‘¿Cómo querés que pinte?’, ‘No sé, fijate’, me contestó”. Esa tía también lo ayudó a retomar su vida, porque hoy el participante no solo hace obras de arte, sino que también las vende.

“Siempre se puede”, fue la lección que dejó Manuel Arce, quien prometió regalarle a su hermana (que tiene dos hijos y atraviesa una dura situación económica) los 180 mil pesos que ganó la noche del jueves.

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