Con nuevas pruebas, Carlos Stornelli pide la semana próxima elevar la causa Cuadernos a juicio oralPolítica 

Con nuevas pruebas, Carlos Stornelli pide la semana próxima elevar la causa Cuadernos a juicio oral

En base a nuevas pruebas y confesiones, el fiscal Carlos Stornelli presentará a fines de la semana próxima su acusación final del primer tramo de la causa de los cuadernos de las coimas para que, luego de resolver las objeciones de las partes, se eleve a juicio oral y público. De los siete casos que componen la causa, solo pasarán a esa etapa dos que incluyen Cristina Kirchner y los otros ex funcionarios y empresarios que tienen procesamiento confirmado por la Cámara Federal. Se trata de la primera parte de cuadernos y del de lavado de dinero contra Carolina Pochetti, la viuda de Muñoz y otros que sacaron 70 millones de dólares del país proveniente de ese circuito de recaudación ilegal.

En una resolución, el juez Claudio Bonadio sugirió a la Cámara Federal que apure su decisión sobre los procesamientos de los otros casos subsidios al transporte ferroviario y de pasajeros, importación irregular de los buques con gas natural líquido, corredores viales y cartelización.

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En esos dos últimos tramos, el jueves Bonadio amplió el procesamiento de Cristina por cohecho pasivo (coimas), reiterado en 1.027 hechos, 701 de ellos, en calidad de coautora, y 326, en calidad de partícipe necesaria. Y, también, por la admisión de dádivas, reiterado en 2 hechos, en calidad de coautora.

A lo largo de 678 páginas de la ampliación del procesamiento, Bonadio demuestra cómo funcionaba el mecanismo de recaudación de los contratos que dependían del ex ministro de Planificación, Julio De Vido. Los engranajes principales fueron el financista Ernesto Clarens, el ex secretario de Coordinación, Roberto Baratta, el ex secretario de Obras Públicas, José López y dos funcionarios de Vialidad Nacional: Sergio Passacantando y Sandro Férgola, entre otros.

De las confesiones de empresarios y ex funcionarios, sumados los montos indicados por el chofer Oscar Centeno en sus registros permiten “afirmar que el flujo de dinero que circuló dentro de esta organización delictiva asciende a una suma aproximada a los cien millones de dólares”, aunque aún hay muchos pagos que no se registraron.

Clarens, un fanático de Vélez Sarsfield, no solo cobraba las coimas para acelerar los pagos, sino que descontaba cheques, cambiaba dólares, alquilaba sus aviones y hasta ofrecía una aseguradora de caución llamada Afianzadora Latinoamericana.

Entre las nuevas declaraciones surgen tres que, hasta ahora, se desconocían. La primera del un gerente de grupo Relats, Jorge Benolol, la del segundo del Grupo Indalo, Fabián De Sousa y la del ex gerente general de Aeropuertos Argentina 2000, Ernesto Gutiérrez. El primero y segundo terminaron procesados y el tercero con una falta de mérito.

Benolol dijo al fiscal Stornelli y al juez Bonadio que “ Juan Carlos Relats era el operador político de la empresa, el que se reunía con todos los funcionarios, yo no me reuní nunca con ningún político, no sólo con Clarens, sino que no hay ni una llamada telefónica ni visitas mías con ningún imputado en esta causa”. “La posición política en la empresa era de Relats, yo sólo le entregaba el dinero a él cuando me lo pedía”, agregó.

Se le preguntó cuál era la finalidad del dinero que le entregaba a Relats y dijo “creo que se lo daba a Clarens. Cuando yo le llevaba el dinero a Relats no lo veía a Clarens, en mi vida lo vi, se lo entregaba directamente a Juan Carlos en el Hotel Panamericano, en la habitación 1801 que era de él”. JCR, la empresa de Relats, era concesionaria de peajes y constructora de obras públicas

Recordó que el contrato de alquiler por el hotel Los Sauces de los Kirchner “lo firmó Relats en el año 2006, mi tarea es firmar los cheques, por eso era quien retiraba la plata. En el caso del hotel, yo pagaba las facturas por transferencia, en virtud de un contrato que estaba firmado por el dueño de la empresa, Relats y Nestor Kirchner”. “La plata salía de Panatel S.A. Era transferencia directa desde la cuenta de Panatel hacia la cuenta de cada una de las sociedades, en el caso de Los Sauces, a la cuenta de Néstor Kirchner”. También señaló que “se había firmado un contrato de 100.005 dólares por mes. El hotel tenía dos partes, la primera se habilitó y se pagó esa suma. Posteriormente se habilitó la segunda parte y se pagaron otros 100.005 en los primeros tres años (2006-2009). Despues, en el año 2009 se hizo una adenda para reducirlo y pasó a ser 90 mil dólares por todo”. Cuando se cambia el contrato, la adenda “la negoció Relats pero la firmé yo. La inmobiliaria que intervino era de Carlos Sancho y Osvaldo San Felice. Pero las cuentas no cerraban y el alquiler era una pérdida para los Relats. “Hoy en día supongo que pudo haber significado un pago a Kirchner, pero él nunca me confesó eso a mí. Esto lo tuvimos hasta agosto de 2016, siempre se siguió pagando lo mismo. Cuando se murió Relats, la hija Silvana fue quien mantuvo la relación con los Kirchner”, agregó.

Por su parte, Ernesto Gutiérrez, fue presidente de “Aeropuertos Argentina 2000” desde el año 2002 hasta septiembre del año 2012, la cual formó parte del “Grupo Corporación América.

En su indagatoria Gutiérrez, afirmó que “no tuvo ningún tipo de injerencia en “Helport S.A.”, ni tampoco colaboró con las campañas políticas de ningún partido”.

Explicó las relaciones con gobernadores y con organismos del estado, como El Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) y la Aduana, el Senasa y Migraciones.

Cuando se le preguntó sobre la estrecha relación que tuvo con Néstor Kirchner , respondió “en realidad yo creo que el Dr. Kirchner me tomó como una especie de consultor en unos temas puntales”. El ex presidente, por ejemplo, me consultó sobre la ganadería en la Argentina. Había una muy mala relación con el sector agropecuario, en alguna oportunidad yo había expresado mi posición al respecto, y en una charla a la que me había citado el Secretario de Comercio Guillermo Moreno, en la que citó a varios productores, para decir que los productores agropecuarios éramos los responsables del precio de la carne y que atentábamos contra los intereses del gobierno y el pueblo”.

Por esa discusión, Kirchner “me consultó sobre la famosa Resolución 125, y también le expuse mi criterio, el que evidentemente no le gustó. Le dije que podrían haber logrado el mismo efecto recaudatorio pero de otra manera, porque la Argentina era formadora de precio a la soja, y en vez de cobrarle al productor mediante retenciones lo podría haber hecho directamente a los importadores”. En otra oportunidad, “en una reunión en el ámbito de Council of América, donde había varios funcionarios del gobierno, y en ese momento estábamos totalmente distanciados del FMI, yo hice una exposición sobre la inconveniencia de estar alejado del FMI, con lo cual eso sumado a los inconvenientes que teníamos con el Club de Paris, dictaba que la Argentina estaba desviada de los intereses de los flujos de capitales del mundo entero”.

Se le preguntó por los inconvenientes de AA2000 que mencionó en su escrito y respondió que “Néstor Kirchner y Eduardo Eurnekian no tenían relación. Yo no sé cuál fue el motivo pero la verdad que siempre lo escuché hablar de él, era como una persona que no quería, lo evitaba”. La relación entre ellos y “la manera de relacionarse entre ellos era muy lejana. Eduardo es una persona muy protocolar y creo que hasta era destratado”.

“Yo creo que el problema radicó porque le iniciamos una causa al gobernador Kirchner porque establecieron un aeropuerto en El Calafate, bajo la órbita de la provincia, y sin nuestra intervención, lo cual era ilegal. Ellos podrían haber hecho el pedido a la concesión y lo hubiésemos hecho. Pero lo hicieron así y los demandamos, llegamos a la Corte Suprema de Justicia. Después de todos estos años uno sabe lo que significaba El Calafate para el entonces gobernador”, agregó.

Entonces eso “sumado a la condición de menemista que se le atribuía a Eduardo, y que Menem fue un claro rival político al momento en que Kirchner asume su presidencia, creo que esto reunió gran parte de los argumentos de la relación y para que él siempre se mostrara en contra de nuestra concesión”.

Dijo no haber tenido una relación frecuente con el ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime. En cambio, sí se relacionó con De Vido “en muchas oportunidades”. Trabajaron juntos en un proceso que se inició a raíz de una información que me llegó desde Estados Unidos, de que “nos iban a bajar la categoría de aeronavegación, y por ende los aviones no iban a poder entrar a Estados Unidos desde Argentina, y viceversa”.

Otra de las indagatorias citadas por Bonadio en su última resolución es la del socio de Cristóbal Lopez, Fabián De Sousa, dijo que “participé en algunas reuniones con Cristina Kirchner con referencia a planteos que hicimos nosotros sobre situaciones de condiciones ruinosas que generaban políticas públicas en la fijación de precios máximos de combustible y subas permanente del precio del petróleo, relacionado a la firma Oil Combustibles”. Precisamente, el jueves empieza un juicio oral contra De Sousa, López y Ricardo Echegaray por la retención de 8 mil millones de pesos del impuesto a los combustibles.

Cuando se le preguntó cuál era su relación con Julio Miguel De Vido y respondió “lo conozco de la provincia de Santa Cruz, desde el año 1999 ó 2000, ya que cumplía un rol en el proceso de levantamiento de piquetes que personal desocupado petrolero realizaba en la localidad de Caleta Olivia, Pico Truncado y Las Heras. Y por solicitud de YPF S.A. se me dio el rol de negociador para el levantamiento de dichos conflictos sociales, y en dicho rol conocí al entonces Ministro de Economía de la provincia de Santa Cruz”.

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