Alberto Fernández cuestionó los debates presidenciales y trató a Mauricio Macri de mentirosoPolítica 

Alberto Fernández cuestionó los debates presidenciales y trató a Mauricio Macri de mentiroso

“No tiene sentido debatir con un mentiroso”, sorprendió ayer Alberto Fernández, precandidato presidencial del kirchnerismo, al castigar por elevación a Mauricio Macri por su rol en el debate presidencial del 2015.

Lo dijo luego de ser dado de alta el jueves a la mañana, tras permanecer internado desde la noche del lunes en el Sanatorio Otamendi por una afección pulmonar. “Estoy perfecto” aseguró, y cuestionó a “los que parecían festejar una enfermedad que no tengo”.

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En charla radical con el periodista Luis Novaresio, uno de los conductores que coordinó el debate presidencial de 2015, el compañero de fórmula de Cristina Kirchner -que lo secundará como candidata a vice- cuestionó el formato de los debates que por ley pasaron a ser obligatorios.

“Yo quiero debatir pero también me gustaría que se analice para qué sirve un debate”, apuntó el candidato y planteó que la ley que incorporó la obligatoriedad del duelo debería, también, contemplar “castigos para los que mientan”.

“¿Para qué sirvió el debate del 2015? Para que un manipulador engañe a la gente y llegue a la Presidencia mintiendo” se preguntó y respondió Fernández. “El mecanismos funcionaría si hubiese un sistema de castigo para el que miente”, remató.

Más tarde, ante Clarín, puso el foco sobre Jaime Durán Barba, el campañólogo ecuatoriano, gurú comunicacional de Macri por “aplicar artes de manipulación social”. Tambén dijo que se prepara para debatir con Macri, si es confirmado como candidato de Cambiemos, para cumplir con la ley que impone el duelo previo a las elecciones.

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“Si hay debate, voy a ir a debatir” le dijo Fernández a Clarín, pero objetó el mecanismo que “legitima la manipulación” e “induce al engaño”. Citó lo que ocurrió en 2015 y la performance de Mauricio Macri “que hizo lo contrario de lo que dijo”.

Tras salir del sanatorio, donde fue tratado de una tromboembolia pulmonar, el ex jefe de Gabinete K confesó que “sentí un dolor que nunca tuve en mi vida”, antes de su internación. Dijo que tuvieron que ponerle calmantes y que está anticoagulado desde hace once años, producto de un coágulo en el pulmón izquierdo.

Al mediodía, el precandidato tuvo un encuentro con el gobernador de San Juan, el peronista Sergio Uñac -que fue reelecto el domingo con casi 56% de los votos- y luego se reunió en el Instituto Patria con Cristina Kirchner.

El miércoles, luego de los chequeos, lo visitó Juan Manzur -que el domingo va por su reelección- y almorzó con Eduardo “Wado” De Pedro, diputado que oficia de canal para las conversaciones con el sector de Sergio Massa.

– Un candidato puede mentir igual, con o sin debate -lo consultó Clarín.

– Claro: pero si ponés el debate por ley de algún modo legitimás lo que ahí se dice: legalizás, legitimás el escenario del engaño.

– ¿Va a debatir con Macri?

– Tengo que debatir con Macri, hay una ley. Soy un debatidor nato: siempre lo hice. No me afectan los debates. Cuestiono lo que ocurrió (en 2015) porque defiendo el valor ético de la política y de la palabra. No quiero que el debate sea un espectáculo que lleve a la frustración.

Sobre aquella experiencia, Fernández señaló que Macri “le dijo a todo el mundo que no iba a devaluar, que no habría tarifazo, que defendería la industria local, que seguiría Fútbol para Todos pero después hizo todo lo contrario. Entonces: ¿para qué sirve el debate si un candidato miente?”.

En 2015, la ONG Argentina Debate impulsó el formato y con Cambiemos en el poder se estableció, a través de la ley 27.337, la obligatoriedad de la discusión cronometrada y televisada entre los candidatos presidenciales.

Aquel año, como candidato del FpV, Daniel Scioli se ausentó del primer round, pero participó del previo al balotaje. Para Alberto F. el debate de 2015 fue “muy frustrante” porque funcionó como “mecanismo ideal para que estafen a la gente, fue la mise en scene, el ardid de la estafa”.

En 2019, el debate presidencial será obligatorio, tendrá dos capítulos -uno en la Ciudad de Buenos Aires y otro en el interior del país (sería en Santa Fe)- y lo organizará la Justicia.

La Cámara Electoral le puso fechas dentro del cronograma: el primero será el 13 de octubre y el segundo el 20. Si hay balotaje, habrá un tercer episodio el 17 de noviembre.

La ley establece la obligatoriedad de que los candidatos concurran y contempla penas para que los postulantes que no debatan: no podrán utilizar los espacios gratuitos de publicidad en medios audiovisuales.

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