Empresarios de la construcción, en alerta: “Elecciones mata ladrillo”Economía 

Empresarios de la construcción, en alerta: “Elecciones mata ladrillo”

El sector de la construcción, tan castigado como el resto de las actividades de la economía (con excepción del campo), espera -fervientemente- una definición en el escenario politico. Los empresarios entienden que hoy, lo que más está demorando la decisión de los inversores es la incertidumbre electoral.

Las estadísticas oficiales vienen dando cuenta del panorama actual de la actividad: en el acumulado del primer trimestre del año, la caída promedió el 11,3%, según el INDEC. También, la última encuesta cualitativa del organismo mostró el escepticismo entre los empresarios:  en marzo, el 50% de las empresas que realizan obras privadas preveía que el nivel de actividad del sector disminuiría en los próximos tres meses, debido a la caída de la actividad económica, los atrasos en la cadena de pagos y la inestabilidad de los precios, entre otras causas.

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“Los niveles de inflación son cada vez más altos sumados a la caída del consumo y en un año electoral: no es el mejor escenario para la industria”, resume Santiago Tarasido, CEO de la constructora CRIBA.

Respecto de las obras privadas más pequeñas, José Rozados, analista de Reporte Inmobiliario, asegura: “Sin dudas, hoy lo que más demora las inversiones es la incertidumbre electoral”. No obstante, aclara que “las obras que estaban en marcha antes de la crisis, no se pararon”.

“En nuestros relevamientos detectamos muchas obras en la etapa inicial que habían sido pensadas para otro contexto antes de la crisis y sin embargo no están detenidas, tal vez vayan a un ritmo menor del que irían si no se hubiera dado este contexto. Sin embargo, no se pararon”, dijo.

En parte, esto ocurre porque “el costo de la construcción, en dólares, es menor que en el primer trimestre del año pasado: aproximadamente un 35 %”, señala el analista. Esta situación hace que, quienes no tienen apuro por vender las propiedades que construyen, prefieren invertir en las obras y capitalizarse aún a riesgo de tener que esperar para recuperar la inversión. “Pero las ventas desde el pozo, están demoradas por la incertidumbre electoral“, agrega Rozados.

Hernán Nucifora, director de Global Investments, describe que “la situación del mercado en el primer trimestre del año se remonta a situaciones parecidas al 2001-2002 y emparentadas al 2012-2013 con el cepo al dólar”.

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“Hoy, el volumen de operaciones inmobiliarias es nulo y las ventas que se generan son operaciones puntuales y tienen que ver con oportunidades que genera un mercado paralizado”, advierte. 

 “Uno de los primeros términos que van a marcar la tendencia del año es junio, con el cierre de las presentaciones electorales. Va a ser fundamental la reactivación con la financiación de pozo de proyectos con una tasa subsidiada y que el tema político esté resuelto para no estar frente a uno de los peores años del sector de los últimos 40”, concluye Nucífora.

Según Rodrigo Fernández Prieto, director de la empresa homónima, se suma: “Las caídas en las escrituras son el resultado de tres años consecutivos de parálisis. El rubro inmobiliario y de los nuevos desarrollos es uno de los sectores que más sufrió la caída de la economía. Los inversores se han volcado al sector financiero y las altas tasas de financiamiento han generado que el sector esté en una meseta”, describe.

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Según esta visión, “la clave para dar vuelta estos indicadores será generar una mesa de trabajo entre el sector público y privado que permita reactivar la industria lo más rápido posible, ya que es uno de los pocos sectores que pueden generar inversión y mano de obra genuina en el corto plazo”, asegura.

Finalmente, Ezequiel Leibaschoff, gerente comercial de Grupo Portland  sostiene: “Mi perspectiva para el mercado es cierto grado de desconfianza por parte del inversor que estará especulando para poder tener las reglas claras del mercado por lo menos hasta las elecciones presidenciales”.

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