Perdidos en la traducción: cuando el rock nacional se cantó en inglés y portuguésEspectáculos 

Perdidos en la traducción: cuando el rock nacional se cantó en inglés y portugués


Escuchá las versiones de Charly, Fito, Serú Girán, Spinetta y Soda Stereo en inglés y portugués Fuente: LA NACION – Crédito: Rafael Yohai

Entre el final de la década del 70 y los comienzos de los 80, mientras sus máximas figuras levantaban vuelo poético y musical y crecían en convocatoria, el rock argentino sintió que podía jugar en las grandes ligas de la industria y expandirse más allá de los países de habla hispana. Conscientes de que sería prácticamente imposible penetrar los mercados angloparlantes con canciones en español, Luis Alberto Spinetta, Serú Girán, Charly García, Soda Stereo y Fito Páez, pesos pesados de la escena local, se animaron a llevar su lírica a otros idiomas y medir su poder de fuego hitero en otras tierras.

Luis Alberto Spinetta

Hasta un hueso duro de roer como Spinetta se entregó al juego idiomático. En 1979, por su amigo y fan confeso Guillermo Vilas llegó al Flaco la posibilidad de grabar un disco en Estados Unidos con repertorio en inglés y sesionistas de primer nivel internacional. Embriagado aún por el juego armónico-rítmico del jazz rock -había editado dos años antes el disco
A 18′ del sol-, Spinetta acudió a Lito Vitale para dar forma a las maquetas de este insólito proyecto. La familia Vitale ya había organizado el colectivo MIA (Músicos Independientes Argentinos) y contaba con un estudio en el que Luis pudo trabajar cómodo en los demos de este disco en inglés. “A la familia Vitale no le atraía demasiado la idea de que Luis grabara en inglés”, reconoce hoy Lito. “Y creo que a él tampoco: Spinetta es una referencia muy importante del rock en español, entonces era muy raro escucharlo cantar en inglés. Y eso que lo hacía muy bien.”

A pesar de esa resistencia, el proyecto se puso en marcha. En este caso no se trató exactamente de traducción sino de canciones originales, compuestas directamente en inglés. “Él tenía muchas ilusiones”, completa Lito. “Hasta el momento, ningún artista de rock argentino había tenido trascendencia en ninguna otra parte del mundo. Por eso hizo la concesión de cantar en inglés.” Se produjeron finalmente los demos del disco entre Lito, Spinetta y Gustavo Bazterrica, que fueron inmediatamente enviados a los Estados Unidos y sentaron las bases de una grabación que luego resultó un tanto agridulce. “Luis volvió muy decepcionado por la experiencia, porque le habían transformado las canciones a un sonido más hollywoodenese. No estaba feliz con el disco”, recuerda Vitale. El tiempo transcurrido y el paso a la eternidad de Luis permite hoy una mirada más piadosa sobre aquel material. Miles de fanáticos y hasta el propio Lito conservan su copia de
Only Love Can Sustain como una pieza de colección, una rareza y un pequeño paso en falso en un mar de canciones y discos superlativos.

Serú Girán

En el caso Serú Girán la pulsión a buscarles un paralelo en el mundo anglo era bastante explícita: la prensa de la época se refería abiertamente a Serú Girán como los Beatles argentinos. La etiqueta no tenía que ver necesariamente con afinidades musicales entre los argentinos y los Fab Four, que ni siquiera eran contemporáneos. La analogía radicaba en el delicado equilibrio que parecía atravesar a ambos grupos: dos cuadrados perfectos con personalidades y talentos musicales absolutamente complementarios. Y si Argentina tenía una música para mostrar al mundo, para muchos esa era la de Serú Girán. Daniel Grinbank, manager de la banda a lo largo de toda su carrera, aprovechó que su tío, Herb Cohen, era un manager y productor norteamericano que había trabajado con Frank Zappa y Tom Waits para tantear las posibilidades reales de ingresar en el mercado anglo.

Cuando llegó el momento de trabajar en el estudio de grabación, una de las partes involucradas no estaba convencida de la idea. “Charly era reacio a cantar en inglés en ese momento”, recuerda Grinbank. “Y yo le decía que si no era en inglés no nos iban a editar. En esa época era realmente impensado que en Estados Unidos se difundiera una banda de rock en castellano. Al no haber otra posibilidad, hicimos el demo de ‘Peperina’ en inglés. Pero como Charly no estaba convencido, se lo tomó un poco en joda”.

La transgresión de Charly estuvo puntualmente en la traducción de la canción. La versión en inglés avanza de manera bastante literal, respetando el sentido de la canción original hasta la parte que dice “su cuerpo tiene pegada / grasa de las capitales”. Chary la reemplazó por “from Argentina to Paris/ falopa for everybody” (de Argentina a Paris, falopa para todo el mundo). Al oír la versión final, el entusiasmo de Grinbank se vio necesariamente moderado: “Ya tenía el casete para mandar, pero cuando vi que había sido hecho muy a desgano tampoco le tuve mucha fe. Se lo mandé a mi tío pero con las consideraciones de cómo había sido hecho e insistiendo en la posibilidad de avanzar con el material original en castellano. A Charly siempre le interesó poder hacer algo internacional, pero le costaba pensar en no hacerlo en castellano. Al menos en ese momento… después ha cantado en inglés muchísimas veces”.

Charly García

No solo en inglés ha cantado Charly. La relación con su histórica novia brasileña, Zoca, le permitió pasar largos períodos en Buzios para absorber y llevar a su música algo del espíritu festivo del país limítrofe. Solo una canción de ese intercambio ha sobrevivido al paso del tiempo en un extraño video en el cual aparece Andrés Calamaro con un keytar y se puede escuchar al propio Charly cantando en portugués que “la alegría no es solo brasileña”.

Soda Stereo

Las versiones en inglés de las canciones de Soda Stereo que se encuentran en YouTube no fueron parte de ningún plan de expansión hacia mercados internacionales. De hecho esas grabaciones de “Cuando pase el temblor” y “Juego de seducción” se produjeron antes de que el grupo explotara en Latinoamérica y en circunstancias bastante relajadas. Finalizada la gira de
Nada Personal que llevó a Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti por toda Argentina, el grupo emprendió un viaje hacia Europa con objetivos puramente recreativos. Asistieron como público al festival de Glastonbury e inevitablemente empezaron a tender lazos con varios colegas de distintos países. Por medio de Eddie Simmons -un empresario y DJ inglés criado en Mar del plata que coincidió en la facultad con Zeta y Gustavo- el grupo entró en contacto con la cantante americana Lene Lobich, que puso a disposición su estudio personal para grabar a Soda en inglés. “No había una intención de editar ni difundir ese material”, reconoce Adrián Taverna, responsable histórico del sonido de Soda. “Era más bien para medirnos con lo que pasaba afuera, con las bandas del momento como U2 o The Cure y sentir el color que podían tener esas canciones en inglés. Yo tenía la mezcla final de todos los temas sin las voces, entonces solo era cuestión de traducir y cantarlas de nuevo en inglés”.

La traducción de las canciones se llevó a cabo con ayuda de Lobich y Chris Judge Smith, uno de los miembros fundadores de Van der Graaf Generator. Para la grabación en Londres se sumó haciendo coros la heroína del punk alemán Nina Hagen, que había compartido cartel con Soda en el festival Rock & Pop de 1985 en cancha de Vélez. Si bien no había mayores expectativas sobre el resultado de esta grabación, las versiones en inglés llegaron a tener algo de difusión tanto en Londres como en Argentina y Chile. Pero la flecha de Soda ya apuntaba a Latinoamérica y rápidamente se convertirían en la banda más grande e influyente de la región. Trascender más allá de estas fronteras no era necesario y nadie cercano al grupo se lamentó jamás por haber nacido en este lado del mundo. “No sé si la carrera de Soda hubiera sido mejor desde otro lugar”, completa Taverna. “Era una música que tenía muchos condimentos argentinos y también latinos. Y fue eso lo que generó un sonido diferente. Por supuesto que también había influencias de la música inglesa y americana, pero no me imagino a Soda surgiendo en ningún otro lado mejor que acá. Estábamos felices y orgullosos de haber nacido en la ciudad de la furia”.

Fito Páez

La relación de Fito Páez con Brasil es de larguísima data: en 1986, a dos años de su debut discográfico como solista, el rosarino ya estaba grabando una versión en portugués de “La rumba del piano” junto a Caetano Veloso incluida en el maxi simple
Corazón clandestino. Desde aquel primer intercambio hasta el álbum a dúo con Paulinho Moska editado en 2016, Fito mantuvo un vínculo de colaboración y admiración recíproca con la música y la cultura brasileña en episodios de mayor o menor repercusión. Uno de los más arriesgados de esos experimentos fue una edición especial de
Circo Beat con tres canciones traducidas al portugués, que al ser lanzada solo en Brasil quedó fuera del alcance de los fanáticos argentinos. Allí se grabó “Mariposa Tecknicolor” (otra vez a dúo con Caetano), “She is Mine” (junto a Djavan) y “Tema de Piluso” (con Herbert Vianna, quien unos años atrás con Paralamas había convertido en un inesperado hit a “Track Track”, una canción de Fito incluida en
Ciudad de Pobres Corazones).

En una entrevista de 1995, con estas versiones en portugués todavía calientes, Fito diferenciaba sus motivaciones para encarar este tipo de proyectos de las que podía tener la enorme maquinaria discográfica que por entonces lo sostenía: “Esto que se llama show business es estar más grandes, con más posibilidades. Pero yo sólo me desvivo por sentarme en la mesa con Djavan, con Caetano o con Vianna. Lo otro es poco interesante: son abogados, managers, esas cosas”. Si bien el lenguaje fue un gran obstáculo para la llegada de los músicos argentinos a Brasil, aquella edición especial de
Circo Beat y su correspondiente gira de presentación por Río de Janeiro, San Pablo y Porto Alegre le otorgaron a Fito el estatus de embajador de la música argentina en suelo brasileño.

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