El Banco Central recalcula para volver al futuroEconomía 

El Banco Central recalcula para volver al futuro

Por Darío Epstein, director de FinGurú

Finalmente, el modelo de operar de Luis “Toto” Caputo era el que servía. En una suerte de vuelta al futuro de aquel entonces, el BCRA ahora tiene todas las reservas a su disposición para enfrentar los vencimientos de plazos fijos, el ajuste de carteras o las inversiones que amenazan con dolarizarse. Cuando las papas queman, lo único que sirve es tener billetes constantes y sonantes, y no discursos, fotos o comunicados rimbombantes.

Newsletters Clarín

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De Lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

Por si alguien tenía dudas, en una crisis hay que hacer uso de todas las herramientas disponibles. No se puede ser tibio. Más adelante, con estabilidad, fijarán la política monetaria que mejor se amolde al plan económico que propongan.

Recordemos: cuando el BCRA hace pocos días fijó en $51,44 el techo de la zona de no intervención, sin desplazamiento ascendente como había fijado el pasado septiembre, aceleró la compra de la moneda norteamericana. El mercado leyó que ese era el número mágico en donde el BCRA empezaría la pulseada con los inversores. Sin quererlo generó una escalada rápida y furiosa en el valor del dólar. Habían armado una línea Maginot de defensa del tipo del cambio, pero con una zona de no intervención demasiado alta.

Hasta el domingo 21 de abril, el camino a superar los $51 por cada dólar estaba signado. Era cuestión de días para llegar a ese techo. Pero el BCRA realizó nuevos cambios que provocaron un verdadero shock a las expectativas, poniéndole freno a la suba del dólar y cortando los avances de fines del mes pasado.

El lunes 22 de abril, el FMI escuchó el pedido del Gobierno nacional y lo autorizó a utilizar reservas para abastecer la oferta de dólares poniendo fin a las tan aplaudidas bandas de flotación implementadas a finales de 2018. Este esquema había funcionado durante unos meses, pero con la incertidumbre durante el año electoral, el dólar comenzó a escalar hasta superar los $47. El FMI, que había prestado fondos para garantizar el repago de la deuda y calmar a los mercados internacionales, aceptó usar reservas para calmar la situación doméstica.

El Fondo entendió que mostrar reservas no alcanza. Ahora las reservas se miran y también se tocan, como quería Caputo, el ex presidente del BCRA. La entidad financiera tiene municiones reales. Se pudo desahogar la situación de corto plazo a costa de ir vendiendo reservas internacionales, algo que el FMI nunca quiso pero terminó convalidando. El organismo entendió que no existe otra manera de establecer las expectativas del tipo de cambio en un país donde el dólar es el termómetro del humor del mercado y de la población.

Mirá también

¿Aceptó el FMI que la Argentina es bimonetaria, que la gente piensa en dólares como reserva de valor y la receta tradicional de subir la tasa en pesos tiene impacto limitado? ¿Será que Argentina es otra vez conejillo de indias del FMI, o simplemente como explicaba un politólogo… “el FMI prefiere tener de deudor a Macri que a Kirchner”?

Los funcionarios del FMI no deben estar muy contentos. Los han sacado de su zona de confort. Con las responsabilidades que eso conlleva luego de haber efectuado el desembolso más importante en la historia del Fondo.

¿Y qué pasa con la tasa de interés? Este mecanismo de elevadas tasas ya fue utilizado con éxito por el FMI en la crisis asiática de 1997, pero en Argentina sólo logra paralizar la economía para intentar frenar el el tipo de cambio con un crecimiento enorme del déficit cuasifiscal.

¿La tasa de las Leliq en 74% sirve para bajar la inflación o es mayor el daño que le hace al consumo, la recaudación fiscal y la actividad económica, que el efecto sobre la inflacion?

Mirá también

Las expectativas son que a partir de mayo afloje la espiral inflacionaria y el dólar esté dentro de rangos lógicos. El FMI entendió que no sirve para Argentina establecer otra manera de fijar las expectativas de su mercado cambiario, cuya reciente volatilidad explicó en gran parte la aceleración de la inflación este año, una consecuencia no deseada que requirió de nuevas medidas de contención de coyuntura. Luego de varios meses de superar 4%, creemos que mayo podría dar algo de respiro con un (aún muy elevado) 3,5%.

El año electoral, aunque parezca mentira, todavía no arrancó. Las encuestas solo hablan de supuestos candidatos. Nos esperan casi seis meses muy largos por delante.

Articulos relacionados