La Rosada da señales de diálogo pero resiste la presión para abrir CambiemosPolítica 

La Rosada da señales de diálogo pero resiste la presión para abrir Cambiemos

A la par de las insistencias para reflotar el Plan V, el Gobierno está siendo presionado también para ampliar Cambiemos y sumar a sectores del peronismo al armado electoral. El puntapié inicial lo había dado Martín Lousteau, pero ayer se sumaron el titular del radicalismo, Alfredo Cornejo, y el jefe del bloque de diputados del PRO, Nicolás Massot. En ese contexto, en la Casa Rosada buscan dar señales de apertura, sobre todo con la movida de convocar a la oposición a firmar un decálogo de coincidencias básicas, pero se muestran reticentes a buscar incorporaciones que puedan terminar cambiando el perfil de la alianza gobernante.


“En el blanco-negro, en la polarización entre el kirchnerismo y nosotros, el riesgo de desperfilarse existe”, reflexiona un dirigente de la mesa de conducción del PRO. Y agrega: “No creemos que sea una demanda de abajo hacia arriba”.


La demanda existe, pero viene de sectores de la dirigencia que consideran que la salida a la crisis económica se dará más con acuerdos políticos que con medidas. Argumentan que es una cuestión de “confianza”. Lousteau fue el primero en plantearlo, incluso en las reuniones reservadas que tuvo con Mauricio Macri. Ayer fue el turno de Cornejo, quien celebró el llamado al diálogo con la oposición pero exigió que se extienda al escenario electoral. “En lo personal, incluso me encantaría que esto tuviese correlato electoral, es útil ampliar Cambiemos con otras fuerzas y otros dirigentes como (Roberto) Lavagna, (Miguel) Pichetto, (Juan Manuel) Urtubey, (Sergio) Massa”, expresó. A nivel provincial, el frente Cambia Mendoza incluye a sectores del peronismo no kirchnerista, algo que también se dio en 2015.


Un rato después, Massot sorprendió compartiendo en Twitter una nota con las declaraciones del gobernador mendocino y la comentó con un: “Es por acá”. Massot es del grupo de Emilio Monzó, quienes junto a Rogelio Frigerio conforman la denominada “ala política” de Cambiemos. Monzó y Massot, en los últimos tiempos, dan señales cada vez más claras de disgusto con el rumbo encarado por el Gobierno.


Desde la Casa Rosada están trabajando para sumar a Lousteau al armado, aunque no está claro en qué rol todavía. Saben que es la punta de lanza de un sector importante del radicalismo que presiona para tener mayor nivel de injerencia en la toma de decisiones. Pero la posibilidad de ampliar a dirigentes del peronismo ya es más compleja. “Además, nosotros creemos que el caudal electoral como los votos no son de los dirigentes sino de la gente, de cara a un mano a mano en su mayoría vienen solos, independientemente de lo que digan los dirigentes”, insiste el referente del PRO.


Otro funcionario reconoció que en el contexto de campaña “es difícil pensar en una ampliación de Cambiemos”, aunque reconoció: “Pero si ganamos las elecciones hay muchas chances, porque vamos a necesitar de muchos acuerdos, consensos y volumen político, y eso lo vamos a lograr siempre y cuando seamos lo más amplios y generosos posible”. “Sobre todo con los dirigentes de la oposición que hasta ahora dieron muestras de acompañamiento a la gobernabilidad”, agregó.

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