Tras las críticas de Moyano en el acto, el Gobierno salió a minimizar el impacto del paroPolítica 

Tras las críticas de Moyano en el acto, el Gobierno salió a minimizar el impacto del paro

Mauricio Macri y su Gabinete minimizaron desde temprano el impacto del paro, el quinto contra su administración, pero el primero sin el apoyo de la CGT. El Presidente fue el primero en cargar tintas contra la medida de fuerza impulsada por el Frente Sindical, durante el acto que compartió con María Eugenia Vidal en el partido bonaerense de Ensenada. “Otros en un momento difícil del país deciden parar; nosotros no”, sostuvo el Jefe de Estado.

A esa hora, en la residencia de Olivos, el jefe de Gabinete Marcos Peña desayunaba con el resto de los ministros. En ese encuentro -que se repite todas las semanas y según varios asistentes es más relajado y más político que las reuniones a las que asiste el Presidente- se analizó el impacto del paro.

Mirá también

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

Tras el encuentro, los ministros repitieron la principal conclusión: la adhesión a la medida fue escasa, con poca repercusión en las provincias y se pareció mucho más a una manifestación que a un paro general. “No fue en absoluto un paro general. Desde el punto de vista del alcance es un paro concentrado en SMATA (mécanicos y afines al transporte), camioneros, docentes y estatales. Hubo ausentismo pero por la dificultades para llegar. Fue algo muy sectorizado”, sostuvo el ministro de Producción y Trabajo Dante Sica ante la consulta de Clarín.

Cerca del ministro explicaron que el impacto casi no se sintió en el interior del país, con la excepción de ciudades como Rosario, donde el paro docente se hizo sentir especialmente.

Mirá también

En la previa, el Gobierno había presionado a algunos sindicatos con las convocatorias a conciliaciones obligatorias. El secretario de Trabajo Lucas Aparicio fue el encargado de notificar a los gremios. Sus voceros explicaron que solo actuó ante el pedido de las empresas involucradas, aunque tuvo escaso éxito. “La conciliación la pidieron las empresas y va haber sanciones. Hay cuestiones legales muy especificas. Este paro no lo acató la CGT. Entiendo como los pilotos y entran algunas cuestiones mas legales y especificas. Vamos a ir con todo lo que diga la ley”, sostuvo en diálogo con Mitre el ministro de Transporte Guillermo Dietrich, uno de los funcionarios más locuaces.

Pablo Moyano se refirió a las estrategias que uso el Gobierno para intentar restarle impacto al paro en el discurso que dio en el acto dentral sobre la Plaza de Mayo. “Muchos gremios grandes y pequeños fuimos multados. Dictaron la conciliación obligatoria para multarnos. Que se metan las multas en el culo, a nosotros no nos aprieta nadie”. 

también Moyano criticó a Dietrich: “Antes de criticar al paro que se fije porque no convence ni a su propio padre que salió a criticar al Gobierno”. 

Por otra parte, la seguridad ya se había convertido en otros de los ejes de la jornada. La ministra Patricia Bullrich, tras su visita a Olivos, siguió los pormenores y las detenciones desde su Cartera, aunque la responsabilidad de lo actuado recayó en el ministerio de Seguridad de la Ciudad, que encabeza Diego Santilli.

En el ala más dura del Gobierno afirman que el sector de los Moyano y de las CTA apuestan -como el kirchnerismo- a “una bola de nieve. Apuestan al ´cuanto peor, mejor´”, sostienen. “La paradoja -anotan- es que no pueden evitar revelar su naturaleza violenta y la gente no quiere volver a eso”, sostienen. Destacan, además, que “su público” -como llaman a los votantes- reclaman “orden” y que el Gobierno tome medidas.

Mirá también

De allí se explican en parte las duras definiciones que dejó Bullrich el lunes en conferencia de prensa, cuando definió el accionar de algunos gremialistas “mafioso” y “cuasi terrorista” y la denuncia penal tras la aparición de colectivos quemados. En su cartera aseguran que la jueza interviniente les prometió resultados.

Mirá también

Desde el ministerio de Hacienda, que conduce Nicolás Dujovne, en tanto, eligieron poner el foco en las pérdidas -que según sus cálculos- representaría la medida de fuerza: $34 mil millones de pesos. 

Los funcionarios que trabajan en el armado político de la Casa Rosada creen que la movilización es un posicionamiento interno del moyanismo y de las dos CTA frente a la CGT fracturada en medio de la pulseada electoral. “El paro es otro mensaje político de sectores rebautizados en el kirchnerismo”, señaló un funcionario que suele seguirle los pasos a Macri.

Articulos relacionados