El gobierno persigue a un juez independienteSociedad 

El gobierno persigue a un juez independiente

El gobierno pide juicio político al juez Ramos Padilla. Es una especie de confesión de culpabilidad: antes de que toda la opinión pública acuse recibo del escándalo que implica al increíble DÀlessio y al fiscal Stornelli, se pretende parar el avance de la causa.

El gobierno protege así, de hecho, a un personaje siniestro como DÀlessio, y a un ex empleado directo de Mauricio Macri en Boca Juniors, el fiscal Stornelli. Ahora todos los que llevaban a DÀlessio a la TV y a hacer notas en los diarios, dicen desconocerlo o conocerlo de lejos. Pero Stornelli, al igual que el periodista Santoro, aparece en innumerables mensajes visuales y de audio con el falso abogado.

El gobierno se defiende a sí mismo de esta manera, pues D Alessio aparece en ámbitos oficiales en varios registros fotográficos. Defiende a los EE.UU., país al servicio del cual ha dicho servir el sinuoso D Alessio. Defiende la célebre causa de fotocopias de cuadernos, algunos de cuyos testimonios se habrían obtenido por vía de extorsión. Defiende a medios de amplia circulación que difundían notas de DÀlessio.

Es insólito pretender mal funcionamiento en el caso del juez Ramos Padilla, que instruye esta causa. No ha metido preso a nadie preventivamente, a diferencia de las sospechosas preventivas aplicadas por docenas a opositores del actual gobierno. Ha sostenido la inocencia y el honor de los imputados, a pesar de las enormes pruebas en su contra. Ha mostrado independencia del gobierno, sin servir a otra cosa que la verdad.

Mucho se juega ahora sobre el futuro institucional del país. Si se atropella a Ramos Padilla, se habrá consumado un golpe monumental a la verdadera justicia, pues en esa causa se advierte el entramado detestable de servicios de espionaje no siempre argentinos, extorsiones desde el poder judicial para atacar personas y arrinconar la oposición política, lisos y llanos robos de dinero a empresarios diversos con apoyo de reconocidos periodistas y medios de difusión, e incluso actividades de espionaje contra trabajadores de prensa.

Un juez se ha tomado el atrevimiento de servir a la verdad y no al poder político de turno. Pareciera que ello resulta intolerable para la coalición de gobierno. Pero lo ventilado en la causa es tan grave, que se hace imposible acallarlo de una vez para siempre. Y en nombre del valor de la justicia, el pedido gubernamental contra el juez resulta arbitrario e inadmisible.

CARTA ABIERTA/MENDOZA.-

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