Para Defensa y Justicia los partidos duran 90 minutos y también un poquito másDeportes 

Para Defensa y Justicia los partidos duran 90 minutos y también un poquito más

Se moría el partido ante Banfield y el empate lo dejaba a tres puntos de Racing. Frente al televisor, celebraban los hinchas de Racing de todo el país. Pero Defensa y Justicia repitió su historia y en el minuto 89, Nico Fernández definió de emboquillada sobre la salida de Arboleda: 3-2.

En el primer semestre de la Superliga, Defensa venció al San Martín sanjuanino por 1-0 con un tanto de Larrondo en el minuto 89, superó a Tigre por 1-0 con gol de Nico Fernández a los 80 y le empató 1-1 a Huracán con tanto de Márquez, también en el penúltimo minuto.

Mirá también

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

En esta segunda parte del torneo enhebró tres victorias con goles in extremis. Fue 1-0 a San Lorenzo con tanto de Márquez a los 90, siguió con el 2-1 al San Martín tucumano. Un gol en contra igualó el marcador a los 81 y Nico Fernández convirtió a los 91. Luego venció a Argentinos, 2-1, también dando vuelta el marcador adverso: Márquez a los 79 y Castro en el descuento.

Tuvo suerte ante Gimnasia al vencerlo con gol en contra de Guanini a los 14 y después perdió 1-0 con Boca tras pasar por arriba al equipo de Alfaro en el primer tiempo.

En la fecha anterior al 3-2 a Banfield se impuso 1-0 a Aldosivi con el tiro libre de Rojas, a los 79 minutos.

No es casualidad. Defensa llega a los momentos decisivos de los partidos porque cree ciegamente en su estilo, en sus posibilidades y en lo que tiene ensayado una semana tras otra en la soledad de su predio de Bosques. No se entrega y llena de contenido la frase hecha :“Hasta que el árbitro no toque el pito, el partido no se termina”.

Mirá también

Ese convencimiento, esa fe casi ciega le da un plus para convertirlo en seria amenaza más que una simpática novedad. Por eso los hinchas de Racing gritaban frente a la TV el empate de Banfield, que parecía definitivo. Por eso, si todo sigue igual y llegan como hasta ahora al lance de la última fecha será una verdadera final. Defensa no siente (ni tiene) obligación, a diferencia de Racing.

No…presión no…nosotros disfrutamos de cada entrenamiento, de estar con los compañeros y de jugar los partidos, de pasarnos las pelota”, fue la declaración de Domingo Blanco apenas se consumó el triunfo ante el equipo de Crespo. Seguía con las pulsaciones altas, fue espontáneo, genuino. En esa inocencia, en esa frescura habría que buscar las razones intangibles que sostienen a este Defensa, le da vigencia a sus aspiraciones y justifican el bautismo de los nuevos Caballeros de la Angustia.

Mirá también

El archivo y la transmisión oral cuentan que hace años, muchos años hubo otro equipo que también ganaba “sobre la hora”. Ya disuelta La Máquina y José Manuel Moreno emigrado al fútbol mexicano, River igual tenía un equipo poderoso. Seguían Pedernera, Labruna, Loustau mientras que Muñoz alternaba con Deambrosi y aparecía Gallo como “insider” derecho. En esa temporada aparecieron Amadeo y Néstor Rossi y debutó un chico llamado Alfredo Di Stéfano. Cuentan que la superioridad en cada partido era notable, pero se demoraban en definirlos y terminaban ganando por uno, a lo sumo dos goles, marcados casi siempre en los últimos minutos. Fueron campeones con 4 puntos de ventaja sobre Boca. Los llamaron Caballeros de la Angustia por esa tardanza en llegar a la red.

“Nos sentíamos invencibles y nos tomábamos todo el tiempo del mundo porque sabíamos que al final íbamos a hacer el gol” declaró Angel Labruna en una entrevista de 1980. Más acá en el tiempo, el Real Madrid de los Galácticos (Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham) también tuvo un período en el que se floreaba y tardaba en concretar, lo cual exasperaba a hinchas y a la prensa. Di Stéfano lo calmó recordándoles las existencia de aquellos Caballeros: “Juegan tranquilos porque saben a qué tienen que jugar”. A su manera, tal vez sin saberlo y sin proponérselo, este Defensa también le gana a la angustia que provoca el paso del tiempo

Articulos relacionados