Los claroscuros del  desfile matinal, desde el “carro” municipalSociedad 

Los claroscuros del desfile matinal, desde el “carro” municipal

La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza tuvo una original propuesta y permitió a los vecinos vivir el Carrusel desde adentro en el bus turístico, el mismo que se utiliza habitualmente para mostrar a nuestros turistas los lugares más importante de la capital.

Unas 20 personas con Los Andes como protagonista pudimos vivir la experiencia de un “backstage” vendimial.  

Las dos horas de espera en avenida Emilio Civit a la espera de que Alfredo Cornejo terminara su discurso en el desayuno, sirvió para hacer un curso de cómo había que preparar todo el merchandising que los propios vecinos, cual reinas, fuimos entregando durante el recorrido y conocer cómo se “negocia” por los lugares en la caravana.  

De hecho, no hubo acuerdo con las agrupaciones gauchas, quienes cruzaron unos caballos frente al colectivo y ganaron su lugar poco “democráticamente”. Algo parecido pasó cuando un grupo de bicicletas que promociona el uso de las bicisendas, quiso superarlos “ganando la cuerda” como dicen los fierreros.

Después, las indicaciones fueron claras. “Este micro se usa para los egresados, así que los queremos activos como lo hacen los jóvenes”.  

Prensa Mendoza

La música de cumbia y reggaetón, con mensajes bastantes machistas (algo poco adaptado a los tiempos que corren), comenzó a sonar y con todos bailando arrancó el viaje. Claro que ya habían pasado tres horas desde el momento pautado para la concentración y el malestar se apoderaba de la mayoría de los pasajeros. Es que unas manifestaciones impedían el avance de los últimos carros.

Las bolsas que regalaban desde el micro, se convirtieron en una de las sensaciones de la jornada por lo que la gente seguía al colectivo y casi rogaba por el souvenirs. Es increíble cómo las personas son capaces de sacar lo peor para quedarse con un regalito. Patadas y codazos se podían ver desde arriba del bus.  

Por suerte, no hubo restricciones de cantidad y muchísimos mendocinos pudieron llevarse una bolsita para su casa. Toda la expectativa y la artillería de regalos que se había preparado para cuando se pasara por enfrente del palco oficial en el Hyatt, se enfrió rápidamente cuando doblamos por calle Chile y descubrimos que sólo la vicegobernadora Laura Montero con su equipo de trabajo estaban en el despoblado lugar.  

Algo parecido pasó cuando llegamos a San Martín y Peatonal, aunque al menos en ese caso, la gente había ocupado los lugares y no había desolación.

De todas maneras, el fervor popular acompañó a todos los participantes del Carrusel. 

Prensa Mendoza

Pasadas las 14, la avenida Las Heras mantenía un lleno casi total al costado de la calle con gente que le ponía un toque distinto al recorrido. Los niños con sus tachitos pegados a un palo seguían buscando todo lo que se ofreciera. Ya sin las reinas en la caravana, todo el que pasaba por el medio de la calle se convertía en personaje.  

El humo, las luces y la música convertían en ese momento al colectivo en un boliche rodante. Desde allí, el recorrido fue rápido y casi en solitario hasta el final del trayecto. El recorrido duró tres horas de pura emoción y festejo.

Una buena propuesta para cualquier mendocino de ley y que hace que más de una vecina pueda sentir lo mismo que las chicas de las cortes, que para muchas debe haber sido un sueño trunco.

Un tema para solucionar, pero que debe quedar en la conciencia de las autoridades que van al desayuno de la Coviar, es que no se puede hacer esperar dos o tres horas a la gente que se reúne temprano y que está parada en la calle, sin posibilidades de ir al baño. Quizá, al menos, se debería disponer de algunos servicios químicos. Sólo como acto de humanidad.


 

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