Murió Keith Flint de The Prodigy, la criatura punk de la escena electrónicaEspectáculos 

Murió Keith Flint de The Prodigy, la criatura punk de la escena electrónica


Según su compañero de banda, Keith Flint se suicidó
4 de marzo de 2019  • 12:11

Keith Flint, el frontman intenso y magnético de la banda inglesa de punk electrónico The Prodigy, murió durante el fin de semana en su casa de Essex. Tenía 49 años.

“Con profunda tristeza y en estado de shock podemos confirmar la muerte de nuestro hermano y mejor amigo Keith Flint”, dijo la banda en
un comunicado. “Verdadero pionero, innovador y leyenda. Lo extrañaremos siempre. Les agradecemos que respeten la privacidad en este momento.”

En las horas del lunes por la mañana no se había confirmado una causa oficial de la muerte, pero el fundador de Prodigy Liam Howlett
escribió en Instagram que Fliny se había suicidado. “La noticia es real, no puedo creer que esté diciendo esto pero nuestro hermano Keith se quitó la vida durante el fin de semana. Estoy shockeado, jodidamente furioso, confundido y con el corazón roto. Descansá en paz, hermano.”

La policía de Essex
confirmó la noticia a The Guardian, e informó que la muerte no está siendo investigada como sospechosa.

Originalmente convocado para hacer de bailarín en The Prodigy, Flint en un momento se convirtió en el vocalista y en la cara de un grupo que se convirtió un éxito global con hits como “Breathe”, “Firestarter” y el polémico “Smack My Bitch Up”. En 1997, Flint apareció en
la portada de Rolling Stone en Estados Unidos. Al año siguiente, Prodigy llegó a la Argentina para dar un show caliente y corto en Parque Sarmiento, en plena escalada masiva del dance. El estilo personal y explosivo de Flint, una suerte de Johnny Rotten pasado por el filtro raver, dominó la escena durante los 70 minutos de show.

“No tiene ni un ápice de sentido común, pero en realidad es muy inteligente”, dijo Howlett sobre Flint en aquella nota de tapa de RS. “Construirá cosas en su cabeza hasta que esté al borde de volverse loco.”


Keith Flint en la tapa de RS, 1997

En la cima de su popularidad, Prodigy se tomó cinco años sin grabar, y en 2002 volvió con el single “Baby’s Got a Temper”, cuya letra escrita por Flint celebraba el Rohypnol como la droga “de la violación”. Howlett más tarde repudiaría el tema y lo dejaría fuera del corte final del sucesor de The Fat of the Land, titulado Always Outnumbered, Never Outgunned (2004), que contó con vocalistas invitados que reemplazaron a Flint.

Sin embargo, el cantante jugaría un papel crucial en el álbum Invaders Must Die (2009), y más aun en The Day Is My Enemy (2011), en el que coescribió tres canciones y cantó en siete. Flint también cantó tres temas en el último LP de Prodigy, No Tourists (2018).

Los Chemical Brothers, que encabezaban esa avanzada electrónica de fines de los 90, tuitearon en las últimas horas: “Muy tristes por lo de Keith Flint, tocamos muchos conciertos con The Prodigy a lo largo de los años y siempre fueron tan amigables y solidarios. Era un frontman increíble, verdaderamente original, y se lo va a extrañar”.

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