La revelación de Enzo Pérez: “Con Flamengo se perdió siendo River; contra Lanús el golpe fue más duro”Deportes 

La revelación de Enzo Pérez: “Con Flamengo se perdió siendo River; contra Lanús el golpe fue más duro”

Por juego, por experiencia, por personalidad, y por cómo siente la camiseta, Enzo Pérez se transformó en un referente del plantel de River​. Maduro, a los 34 años, el mendocino es amo y señor del mediocampo del equipo de Marcelo Gallardo, en el que él juega como único “5”, y con las características de ese tipo de “5” clásico que siempre tuvo el club de Núñez.

“Soy un 5 de la vieja época”, reafirmó Enzo Pérez en una entrevista con el sitio oficial de la Conmebol. Una charla futbolera en la que el mediocampista dejó conceptos acerca de su posición, de su juego, de los jugadores de los que aprendió, de los técnicos que lo marcaron, del éxito de River y también de los golpes futbolísticos. Aquí va un resumen:

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Los golpes con Lanús en la semi de la Copa 2017 y con Flamengo en la final de Lima 2019: “Fueron dos contextos totalmente diferentes. En la de Lanús nos costó muchísimo porque fue un golpe muy duro. Un partido que prácticamente estaba para nosotros pero por cosas del fútbol y por mérito de Lanús no se pudo. En la de Flamengo, el equipo estaba mucho más maduro que en ese momento. Con Flamengo se perdió siendo River, yendo para adelante. Por ir en busca de más. Es lo que hoy en día es River: no quedarse o no ser conformista con lo que has logrado. El objetivo es redoblar las apuestas e ir en busca de más cosas, de más objetivos. Obvio que después -con el diario del lunes- se sacan un montón de conclusiones. Pero nos miramos todos en la cara y nos dijimos ‘dejamos todo’. Son cosas del fútbol, de la incertidumbres del deporte más lindo del mundo. No fue para nosotros, fue para Flamengo que también se lo merecía porque había hecho una gran Copa”.

Enzo Pérez con la medalla para el subcampeón, después de perder la final contra Flamengo, en Lima. A su lado, Pratto. (Foto: Marcelo Carroll).

Su función como volante central: “Mi posición es la de ser un eje donde tenés que estar mirando permanentemente para todos lados. Tanto como cuando atacás como cuando defendés. Porque cuando estás atacando, tenés que estar observando hacia atrás o hacia los costados a ver dónde hay un espacio que cubrir, dónde hay un hueco, o dónde puede caer la pelota u ordenar a algún compañero que está observando la pelota y llamarlo para que se junte con vos. Para acortar distancias y que el equipo sea, precisamente, corto. Y, cuando estás defendiendo, si viene un jugador de afuera del área que puede recibir solo, llamarle la atención a un compañero. Es mucho más complejo jugar en la mitad de cancha. Porque como dicen muchos entrenadores es ‘el corazón del equipo’. Si funciona bien va a ser positivo para el equipo y vamos a tener más posibilidades de ganar”.

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¿Dónde más le gustó jugar? “Si hubiera sido egoísta durante toda mi carrera me hubiera quedando jugando de mediapunta. Esa es la posición que más me gusta. Ser libre adentro de la cancha, no tener un posicionamiento fijo, estar cerca del área. Pero no fui egoísta y siempre puse mis condiciones y mi forma de ve,. o de pensar, o de crecer al servicio del funcionamiento del equipo. Jugué de volante por derecha, de “doble cinco” y después, cuando vine para acá, ya me hice un cinco más centralizado. Hasta me tocó jugar de líbero y de central en Valencia”.

Enzo Pérez, dueño de la mitad de la cancha de River. “De los jugadores que más aprendí fue de Verón, Braña, Mascherano y Ponzio. Y los entrenadores que más me marcaron fueron Sabella, Jorge Jesús y Gallardo”, dijo. (Foto: Archivo Clarín).

De quién aprendió más: “Compartí vestuario con Verón. Yo tenía 21 o 22 años y ahí es donde mirás, aprendés, sabés escuchar a esa gente que tiene una trayectoria grandísima y lo escuché y lo observé mucho; como él se manejaba dentro del vestuario, cómo hablaba, cómo se dirigía a los chicos, a los más grandes. Es uno de los jugadores de los que más aprendí. Y ahora que soy volante central haber jugado con “Chapu” Braña, con Javier Mascherano y con Leo Ponzio, que son jugadores que tienen mucho temperamento, también me dejaron cosas. Como por ejemplo, que están permanentemente ordenando. Eso es importante para el resto de los jugadores de la mitad de la cancha hacia adelante, tener alguien atrás que los ordene constantemente porque mira la cancha de frente”.

Los técnicos que lo “marcaron”: “A nivel de entrenadores, Alejandro Sabella, Jorge Jesús y Marcelo Gallardo fueron los tres técnicos que más me han marcado en mi carrera. No solamente a nivel profesional, sino a nivel personal también. Alejandro me marcó cuando me dijo que si quería ser un jugador profesional, un jugador que haga su propia historia, tenía que cambiar la cabeza. Preocuparme más, ser más profesional que lo que era, el cuidado que el jugador de fútbol debe tener no solo en el club sino también afuera. Me cambió la cabeza. Después, Jorge Jesús fue el técnico que me cambió mentalmente la visión del juego dentro del campo. Me puso en una posición (volante central) donde permanentemente tenés que estar mirando, observando, ordenando y también me ayudó mucho a nivel personal. Y, Marcelo me dio la posibilidad de cumplir el sueño de estar en River. Porque, por más que uno quisiera, si él no quiere que uno esté acá, no se da. Porque es el técnico y decide. Y porque a mí edad (hace poco cumpli 34 años) me sigue potenciando futbolísticamente”.

Leonardo Ponzio y Enzo Pérez. Uno es el capitán y el otro, el referente y dueño del puesto de 5 en River. (Foto: Reuters/Ricardo Moraes).

El éxito de River: “Es difícil explicarlo, hay que vivirlo. Lo que puedo decir es que están los mensajes claros de los más grandes, de los que vienen con Marcelo desde la primera etapa del club. Ahora quedó solo Leo (Ponzio) de esa época pero es un capitán que manda un mensaje hacia abajo, junto a Marcelo. Acá solo es ganar, pero nosotros tenemos una forma. Se mantiene ese hambre de continuar consiguiendo cosas para seguir quedando en la historia del club. El día de mañana te van a quedar los partidos buenos, los malos, todo… Pero entrar al Museo del club al que perteneciste y que esté tu nombre , tu camiseta, tu imagen, un video, eso es impagable. Es lo más lindo que hay para el jugador de fútbol: quedar en la historia de los clubes. Para eso hay que prepararse muy bien y nos preparamos semestre a semestre con mucho trabajo. No alcanza solo con jugar bien. Hay que ser constante, tener intensidad, ser inteligente y mantener el hambre”.

JCh.

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