Lanús se hizo fuerte ante Unión y sumó tres puntos importantes para el promedioDeportes 

Lanús se hizo fuerte ante Unión y sumó tres puntos importantes para el promedio

Los silbidos del final fueron un síntoma. Algunos se quejaban, otros se tomaban la cabeza. Unión fue una sombra y cayó, con justicia, frente a Lanús por 2 a 1. La desazón santafesina contrastaba con el festejo Granate por sumar de a tres en una cancha siempre difícil.

Con paciencia, aplicación y orden, Lanús estableció desde el arranque las pautas del partido. Sobrios Quignon y Belmonte, desactivaron cualquier intento de ataque que pudiera provocar un tibio Unión, casi desconocido. Vera, movedizo como siempre, fue el titiritero granate que encontró tanto en Acosta como en Sand a buenos actores de reparto.

Ya a los cuatro minutos, un cabezazo de Muñoz, luego de un corner muy bien ejecutado por Pasquini, dio en el palo izquierdo de Moyano. Fue el primer aviso.

Sand iba a comenzar a mostrar su repertorio a los 19 minutos, con una gran combinación con Acosta y un disparo cruzado al palo izquierdo de Pepe que salvó Moyano de un manotazo. Y a los 24, otra corajeada del centrodelantero culminó con otra volada salvadora del arquero.

Todo se jugaba al ritmo que imponía Lanús ante un Unión sin ideas. Que casi parecía sin alma. Por eso no extrañó que a los 27, un tiro lejano de Auzqui, hasta ese momento invisible en el partido, rebotara en la espalda de Corvalán (estaba en el piso tras haber tenido un choque de cabezas con Muñoz) para descolocar a Moyano y abrir el marcador. Sí: la carambola fue un premio al que lo buscó desde el inicio.

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El cachetazo despabiló al local, que hasta ese momento era un partenaire de lujo y pasó a tomar el control del juego. Un espejismo que le duró 10 minutos. Sobre todo por el gran trabajo en el medio de Bonifacio, que se transformó en un verdadero imán.

Sin la pelota en ese lapso, Lanús fue otra cosa y tuvo dos sofocones que fueron desactivados por Agustín Rossi (el primero con una tapada notable abajo, al palo derecho, tras un remate cruzado de Bonifacio que tenía destino seguro de red).

La pierna fuerte fue la principal protagonista del complemento. Sobre todo en el medio, un lugar que se convirtió casi en un campo de batalla. Los duelos de Acevedo y Elías con Quignon y Belmonte fueron un capítulo aparte. Aun así, Lanús siguió mandando.

Lo tuvo Vera a los cinco minutos, cuando quiso definir por encima del arquero, que tuvo que salir lejos del arco, y Corvalán terminó salvando de cabeza sobre la línea.

La salida apurada y en falso de Moyano fue una señal. El fondo de Unión tenía serias fallas de atención. Tanto que minutos más tarde, una mala salida desde el fondo de Yeimar Gomez Andrade culminó con una gran jugada personal de Lautaro Acosta y la concreción del segundo gol.

El esfuerzo en la jugada le costó caro a Acosta, que tuvo que dejar la cancha por un fuerte dolor en el isquiotibial de la pierna derecha (tendrá que hacer estudios para evaluar si sufrió un desgarro). Casi un calco de lo que ocurrió hace casi tres años -el 28 de agosto de 2016- cuando luego de convertirle un gol a Boca tuvo que dejar la cancha, víctima de un desgarro.

Con más empuje que ideas, Unión fue a buscar el descuento. Y lo logró en una pelota parada a los 28 minutos, con un potente cabezazo de Gómez Andrade que pudo burlar la marca de un flojo Pasquini. Había hecho poco el local para conseguir ese tanto.

Lanús se aferró a tres puntos vitales para escaparle a la zona del descenso. En Unión, surgió una mueca de preocupación: sufrió la segunda caída consecutiva (la anterior fue contra Newell’s) y la peor noticia es que el juego sigue sin aparecer.

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